Imágenes: Erick Moreno

Si tuviéramos la oportunidad de estar frente a Dios y hacerle una sola pregunta, ¿cuál elegiríamos? Esta es la premisa de “Di.OS”, obra escrita por Juan Bucardo que reúne a cinco desconocidos ante la extraordinaria oportunidad de encontrarse con la divinidad y plantearle la inquietud que más pesa en sus vidas.
Cada personaje llega con una historia distinta. Un científico busca una cura para las enfermedades; un sacerdote intenta comprender la pérdida de su fe; una mujer embarazada enfrenta la incertidumbre de convertirse en madre; un hombre carga con el resentimiento por la muerte de su hermano, y un joven actor descubre que ni siquiera sabe qué preguntaría ante semejante encuentro.
La cuenta regresiva de una hora convierte estas inquietudes personales en un dilema colectivo. Mientras los personajes intentan encontrar las palabras adecuadas, la obra nos invita a reflexionar sobre aquello que esperamos de la fe y sobre nuestra propia necesidad de hallar explicaciones para lo que nos duele.
La necesidad de encontrar respuestas
Uno de los principales aciertos de “Di.OS” está en la diversidad de sus personajes. Cada uno representa una manera distinta de enfrentarse a la incertidumbre: desde la razón científica hasta la fe religiosa, pasando por la culpa, el duelo y el temor ante una responsabilidad que cambiará una vida.
Sin embargo, sus diferencias no los mantienen separados. Todos comparten la necesidad de comprender aquello que escapa a su control. La posibilidad de hablar con Dios parece ofrecerles una salida, aunque la obra también plantea una inquietud menos cómoda: ¿qué ocurre cuando obtener una respuesta no garantiza que podamos aceptar sus consecuencias?
En ese sentido, el montaje no se limita a cuestionar la existencia de una fuerza superior. También pone sobre la mesa nuestra responsabilidad frente a las decisiones que tomamos y la tendencia a buscar fuera de nosotros una explicación que alivie nuestras dudas.
Una puesta en escena al servicio de la historia
La propuesta escénica apuesta por el minimalismo. Cinco sillas, cuatro macetas, una guitarra y el trabajo de los cinco intérpretes conforman un espacio sencillo, acompañado por una iluminación que contribuye a establecer el tono de cada momento.
En lugar de depender de una escenografía compleja, la puesta concentra la atención en los personajes y sus conflictos. Esta decisión permite que las preguntas planteadas por cada uno ocupen el centro de la experiencia y que el público encuentre puntos de identificación en sus historias.
El desenlace introduce un giro que modifica la manera de interpretar lo ocurrido hasta ese momento. Más allá de la sorpresa, su efecto depende de las reflexiones que la obra construye alrededor de la fe, el sufrimiento y las expectativas que depositamos en aquello que consideramos superior a nosotros.
“Di.OS” encuentra su fuerza en la posibilidad de trasladar una premisa extraordinaria a inquietudes profundamente humanas. No todos los personajes buscan lo mismo, pero sus historias coinciden en una necesidad, la de comprender aquello que no pueden resolver por sí solos.
Al final, la pregunta no se limita a lo que cada uno le diría a Dios. También nos confronta con nuestras propias prioridades y con aquello que consideramos indispensable saber para continuar adelante.
¿Dónde ver Di.OS en Ciudad de México?
“Di.OS” se presenta en el Foro Contigo América, ubicado en Arizona 156, colonia Nápoles, en Ciudad de México. Para noviembre, se anuncia un cambio de sede al Foro Teatral Bellescene, en Zempoala 90, colonia Narvarte Oriente.