Imágenes: Eder Quintero

El sendero iluminado del mundo mágico
El mundo de Harry Potter ha encontrado distintas formas de llevarnos a Hogwarts y sus alrededores, pero pocas propuestas permiten adentrarnos literalmente en un bosque. Desde el 23 de octubre, “Harry Potter: La Experiencia del Bosque Prohibido” abrió sus puertas en el Parque Naucalli para invitarnos a recorrer un sendero donde la iluminación, las criaturas fantásticas y algunos de los momentos más reconocibles de la saga cobran vida bajo el cielo nocturno.
La experiencia aprovecha el espacio natural del parque para distribuir diferentes escenarios a lo largo de un recorrido guiado por luces. En lugar de reunir todos los elementos en un recinto cerrado, nos lleva de una parada a otra mientras el propio bosque se convierte en parte fundamental de la ambientación.
A lo largo del sendero encontramos distintas paradas que funcionan como photo opportunities y acercarnos a los elementos del mundo mágico. Algunas escenas son más estáticas, pero otras incorporan movimiento y efectos que ayudan a darles vida. La diferencia se nota especialmente cuando entran en juego los animatrónicos y las proyecciones. Estos recursos hacen que el recorrido no se sienta como una simple exhibición de figuras, sino como una sucesión de ambientes con personalidad propia.

Desde duelos de varitas hasta hipogrifos
Ciertamente, hay momentos más espectaculares que otros. El trayecto no necesariamente va de menos a más, y eso permite que el flujo de visitantes se distribuya de manera más dinámica, pues algunas zonas invitan a detenerse durante más tiempo que otras. Eso sí, hay escenas que se convierten en paradas prácticamente obligadas para quienes quieren llevarse una buena fotografía o video.
Durante el recorrido podemos interactuar con algunos de sus elementos, hacer una reverencia ante un hipogrifo, lanzar hechizos y hasta participar en un enfrentamiento con varitas. Estas actividades aportan variedad a la experiencia, sobre todo para quienes llegan con ganas de sentirse parte del mundo mágico y no solamente contemplarlo desde fuera. La ambientación también se apoya en audios extraídos de las películas, completamente en español. Escuchar esas voces y frases familiares en medio del bosque despierta la nostalgia de los seguidores y ayuda a conectar cada escenario con los recuerdos de la saga.

El entorno natural como protagonista
Aunque las criaturas y los efectos son parte esencial del recorrido, el mayor protagonista termina siendo el propio Parque Naucalli el cual quedó como anillo al dedo para la experiencia. La vegetación y la oscuridad natural del entorno ofrecen un escenario que difícilmente tendría el mismo impacto dentro de un espacio cerrado. Por eso, el horario nocturno es fundamental para el concepto. Buena parte de la experiencia depende de cómo las luces transforman el sendero y destacan los diferentes elementos, creando contrastes que no se apreciarían de la misma manera durante el día.
El resultado es un recorrido que evoca la fantasía y la magia de Harry Potter, con algunos detalles que se acercan sutilmente a lo inquietante, como corresponde al Bosque Prohibido. Sin embargo, no estamos ante una atracción de terror; por el contrario, la propuesta mantiene un enfoque familiar y permite que distintas generaciones disfruten juntas de esta visita. En cualquier caso, se recomienda que los niños menores de 12 años estén acompañados por un adulto.
La experiencia comienza incluso antes de llegar al sendero. En el área de acceso podemos escuchar fragmentos de los audiolibros, pasar por la ceremonia del Sombrero Seleccionador y encontrar snacks y bebidas temáticas para acompañar la visita. También hay espacios destinados a la venta de souvenirs. Las varitas destacan entre los artículos disponibles y pueden ser una compra especialmente atractiva para quienes quieran aprovechar las interacciones que aparecen durante el recorrido. Al terminar, otro punto de venta permite llevarse un recuerdo de la experiencia.

Travesura realizada
“Harry Potter: La Experiencia del Bosque Prohibido” encuentra en el Parque Naucalli a su mejor aliado. Los animatrónicos, la iluminación y hasta un videomapping hacen que el sendero tenga distintos momentos para disfrutar, pero es el entorno natural el que consigue unirlos y darles sentido. La posibilidad de lanzar hechizos y escuchar los audios de las películas también ayuda a que la experiencia vaya más allá de una exhibición de figuras.
“Harry Potter: La Experiencia del Bosque Prohibido” se encuentra en el Parque Naucalli, en Naucalpan, Estado de México. Los boletos están disponibles a través de Fever. Los precios van desde los MXN $340 para adultos y MXN $280 para niños. Los menores de 3 años entran gratis.