Imágenes: Erck Moreno

El 25 de septiembre quedó marcado como el día en que la Arena CDMX vibró hasta sus cimientos bajo la explosión dramática de los textos buranos (canciones profanas) hechos música en la obra “Carmina Burana”.
Son cuatro los solistas que integran esta formación en donde se conjugó la asistencia de doce coros para crear el coro monumental que requiere esta producción en la que se entonan canciones groseras o injuriosas sobre letras que escribieron los monjes goliardos, medievales que fueron dejando manuscritos, siendo gente muy preparada dentro de los conventos y los monasterios, pero sin una vocación religiosa.
Debido a lo anterior, eran personas que vivían de una manera muy desordenada, que gustaban del vino, las mujeres, robaban comida, eran muy divertidos, pero, a su vez, interesantes, sobre todo intelectuales y creativos que dejaron estos textos goliardos. Y es cuando aparece el pedagogo, músico y compositor Carl Orff que, al enterarse de estos manuscritos, y tomando veinte, los convirtió en canciones a manera de alabanza a la naturaleza, a la buena vida, a las mujeres, los hombres y al amor, todo finamente engarzado en la fortuna, como una rueda en la que a veces estás arriba y a veces estás abajo.
El barítono Carlos López nos regaló una estupenda interpretación de “Omnia sol temperat” con un matiz profundo y lleno de energía, marcando una detallada línea melódica que se destacó por encima del acompañamiento orquestal, haciendo lucir su estupendo timbre vocal y su delicada sonoridad a la vez de la profundidad de sus graves que nos recuerdan el sonido de los instrumentos de cuerda con bajos profundos.
Fue en 1936 que Carl Orff inició la composición de la primera de sus obras que constituye su famosa trilogía para estrenarse en 1937. Después pasó a indagar textos de la antigüedad clásica latina y luego de la griega, con lo que fue armando otras dos obras: “Catulli Carmina” (canciones de Cátulo) y el “Triunfo de Afrodita” que contenía textos y canciones sexuales que fueron censuradas, pero que siguen siendo una trilogía que se mantiene vigente y que, en alguna ocasión, se interpretaron las tres en una misma tarde.
Ray Manzarek, tecladista de The Doors realizó un arreglo rock de “Carmina Burana” con mucho éxito; sin embargo, la más socorrida es la versión de coro, solistas y orquesta en la versión que se presentó en la Arena CDMX con gran asistencia y júbilo. Aunque se presentó gran dificultad para dirigir al coro que estaba colocado detrás del escenario, en las gradas, y a los músicos sobre el escenario, las piezas musicales fueron una uña presentándose de manera engarzada, como debe presentarse una obra de tal magnitud. Queda todavía por trabajar en la dirección para lograr el completo suspenso y los silencios abruptos que hacen de esta pieza una obra que te obliga a ponerte de pie y ser motivado por sus ritmos.
Ya en “la Taberna” el cantante Juan Carlos Heredia nos regaló unos sublimes matices dentro de un amplio rango vocal que parecía ser superado por la orquesta en el inicio de la canción “Estuans interius”, pero el barítono los supo superar para dar paso al tenor Carlos Velázquez que impresionó por los tremendos agudos que le exige la pieza “Olim lacus colueram” que fusionó muy bien al coro, la orquesta y la profundidad sonora del cantante, quien se llevó una fuerte ovación por parte del público, intercalando con el barítono en la canción “Ego sum abbas Cucaniensis” como en un duelo de voces que todos disfrutamos.
La parte más dulce y magistral llegó cuando se inició la quinta sección de esta magna obra con “Cour d'amours” (“La corte de amor”), sobre todo con la llegada de la soprano Anabel de la Mora con su canción “Amor volat undique”, interpretación que solamente se puede definir con una sola palabra: Cautivadora. Llena de elegancia, matiz, y fuerza, la soprano sorprendió, como era de esperarse también en las piezas “In trutina”, una interpretación sencillamente celestial, y “Dulcissime”, interpretada magistralmente.
Mario Monroy director de la Camerata Opus 11 se pronunció sobre el gran éxito de esta presentación, razón por lo que ya se está hablando en hacer la novena sinfonía de Beethoven igualmente en la Arena Ciudad de México con los doce coros que forman parte de esta presentación de “Carmina Burana” en la que casi se logra un sold out. Así que, habrá muchos más proyectos y presentaciones de este magnífico ensamble, como lo será el concierto homenaje a Juan Gabriel sinfónico en el mes de noviembre en otro recinto, pero con esta misma orquesta.
Set List de Carmina Burana en la Arena CDMX
- Fortuna Imperatrix Mundi (La Fortuna, emperatriz del mundo)
* O Fortuna: Poderoso inicio de la obra para coro y orquesta, que se repite al final.
* Fortune plango vulnera: Coro y orquesta.
- Primo Vere (En primavera)
* Veris leta facies: Coro.
* Omnia sol temperat: Barítono solista.
* Ecce gratum: Coro.
III. Uf dem Anger (En el prado)
* Tanz: Orquesta.
* Floret silva nobilis: Coro.
* Chramer, gip die varwe mir: Coro.
* Reie: Orquesta y coro.
* Were diu werlt alle min: Coro.
- In Taberna (En la taberna)
* Estuans interius: Barítono solista.
* Olim lacus colueram: Tenor solista.
* Ego sum abbas Cucaniensis: Barítono solista.
* In taberna quando sumus: Coro.
- Cour d'amours (La corte de amor)
* Amor volat undique: Soprano solista y coro.
* Dies, nox et omnia: Barítono solista.
* Stetit puella: Soprano solista.
* Circa mea pectora: Barítono solista y coro.
* Si puer cum puellula: Coro.
* Veni, veni, venias: Coro.
* In trutina: Soprano solista.
* Tempus est iocundum: Soprano solista, barítonosolista y coro.
* Dulcissime: Soprano solista.
- Blanziflor et Helena (Blancaflor y Helena)
* Ave formosissima: Coro.
VII. Fortuna Imperatrix Mundi (La Fortuna, emperatriz del mundo)
* O Fortuna: Repetición del primer movimiento, con coro y orquesta, para cerrar la obra.