Imágenes: Cortesía Hiromi's Sonicwonder | Mitsuru Nishimura

El Lunario del Auditorio Nacional volverá a convertirse en un santuario para el jazz contemporáneo con el regreso de Hiromi, una de las pianistas más influyentes y deslumbrantes de su generación. La artista japonesa presentará los próximos 29 y 30 de abril su proyecto más reciente, “Hiromi’s Sonicwonder”, un ensamble que ha redefinido su sonido y ampliado su exploración musical hacia territorios donde conviven la improvisación, la electrónica, la energía del rock y la libertad del jazz.
Sonicwonder es un laboratorio creativo donde Hiromi dialoga con tres músicos excepcionales. El trompetista Adam O’Farrill, heredero de una dinastía histórica del jazz latino, aporta un lenguaje audaz que combina tradición y electrónica. El bajista francés Hadrien Feraud, considerado uno de los virtuosos más brillantes de su instrumento, imprime una fuerza melódica y rítmica que sostiene al cuarteto con una precisión casi sobrenatural. Y el baterista Gene Coye, con raíces en la música gospel y un dominio técnico arrollador, completa una alineación que respira como un solo organismo.
El proyecto nació con “Sonicwonderland” (2023), un álbum donde Hiromi se adentra en los sintetizadores como detonadores creativos. La pianista ha explicado que componer en teclados electrónicos la obliga a pensar distinto, a romper patrones y a descubrir nuevas rutas sonoras. Esa búsqueda se profundizó en “Out There” (2024), su más reciente producción, donde el ensamble captura la química desarrollada tras años de giras y escenarios compartidos.
El regreso de Hiromi a la Ciudad de México tiene un peso especial. La pianista no se presentaba en el Lunario desde sus conciertos con The Trio Project, una etapa que marcó profundamente a su público mexicano. Hoy vuelve con un sonido renovado, más arriesgado y más expansivo, en un formato íntimo que permitirá apreciar cada matiz de su técnica y su expresividad.
Con más de dos décadas de trayectoria, Hiromi se ha consolidado como una figura imprescindible del jazz contemporáneo. Su virtuosismo, su energía escénica y su capacidad para fusionar géneros la han llevado a escenarios de todo el mundo, colaborando con leyendas como Chick Corea y recibiendo reconocimientos que incluyen un Grammy junto a la Stanley Clarke Band.
Su regreso al Lunario promete dos noches donde la improvisación, la técnica y la emoción se encontrarán en un mismo punto.