Imágenes: Cortesía ChatGPT

En un contexto donde la renovación constante de dispositivos móviles genera toneladas de residuos electrónicos, GivU propone una alternativa sustentable que combina tecnología, economía circular y responsabilidad ambiental.
La plataforma mexicana convierte celulares en desuso en valor inmediato, mediante un sistema transparente potenciado por inteligencia artificial.
Según datos del Gobierno de la Ciudad de México, cada año se generan más de 1.1 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos, de los cuales el 6% contiene materiales altamente contaminantes como metales pesados, baterías y plásticos con retardantes de flama. Esta situación representa una amenaza directa para la salud y el medio ambiente, especialmente en zonas urbanas donde el consumo tecnológico se acelera.
Frente a este panorama, surge GivU, un marketplace social que redefine la relación con los dispositivos electrónicos usados, ofreciendo una experiencia segura, rápida y validada por IA. “La tecnología debe ser parte de la solución, no del problema”, afirma Andrés Nieto, Co-Fundador y CEO de GivU, al destacar el propósito de la plataforma: Dar una segunda vida a los equipos móviles y reducir el impacto ambiental.
El sistema de GivU se basa en un algoritmo de diagnóstico remoto que permite tasar los dispositivos sin necesidad de regateo, garantizando una oferta justa. Una vez validado el equipo, se realiza la recolección, verificación y pago en menos de 24 horas. “Nuestra IA es el cerebro que elimina la fricción y genera una experiencia fluida”, señala Andrés Parra, Co-Fundador y CTO de la empresa.
Cada dispositivo gestionado por GivU evita hasta 179 gramos de basura electrónica, lo que convierte cada transacción en un acto de consumo consciente. Bajo el lema “Vende con propósito, compra con conciencia”, la plataforma busca involucrar a los usuarios en una economía circular, donde el beneficio no solo es financiero, sino también ambiental.
GivU representa una alternativa viable para quienes desean contribuir al cuidado del planeta sin complicaciones, ofreciendo una vía directa para reducir el impacto de los residuos tecnológicos en México.