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Video: Cortesía Capcom

“Resident Evil Requiem”, la novena entrega principal de la saga, llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC, fusionando magistralmente el terror más asfixiante con acción. El resultado es un título que honra la esencia de la franquicia y, al mismo tiempo, respeta su evolución.
Evolución con identidad
Podríamos catalogar a “Resident Evil Requiem” como el punto de madurez donde la saga reafirma, sin titubeos, todo lo que ha construido en tres décadas. Esta entrega funciona como un punto de encuentro entre generaciones, mezclando el horror, la supervivencia clásica y un combate táctico más actual, siempre acompañado de una narrativa emocional. Todo está construido sobre una estructura que sabe entrelazar la historia previa de la saga, recuperando las experiencias que moldearon a Leon S. Kennedy y sumando a Grace con un trauma personal directamente ligado a Umbrella.
La atmósfera está tan bien lograda que tiende a manipular psicológicamente al jugador, haciéndonos recorrer un pasillo con aparente tranquilidad, solo para que, al regresar, algo haya cambiado. Esa tensión sostenida es uno de sus mayores logros. No es un título netamente lineal, sino una mezcla orgánica donde el sigilo, la resolución de puzzles y el combate conviven en armonía. Logra que nos sintamos tan vulnerables como poderosos en intervalos calculados con todo y cliffhangers para cambiar el control entre personajes, lo que narrativamente funciona a las mil maravillas, pero que, a veces, rompe el ritmo de juego.

Traumas y heridas del pasado que siguen calando
Desde el título, “Resident Evil Requiem” denota sus intenciones emotivas al explorar cómo el pasado sigue contaminando el presente. Grace, analista del FBI es enviada al Hotel Wrenwood para investigar una serie de muertes vinculadas a una enfermedad inexplicable. El lugar tiene un peso personal devastador pues ahí murió su madre, Alyssa Ashcroft. Así, la narrativa mezcla investigación criminal con trauma emocional que conecta el pasado de Grace, el legado de Umbrella y una nueva amenaza bioterrorista. La aparición del Dr. Victor Gideon, ex investigador en la corrupta corporación, refuerza ese vínculo con el pasado de la franquicia.
Entre tanto, Leon S. Kenney sigue su propia investigación que, inevitablemente, confluye con la de Grace en un asilo psiquiátrico, por lo que las dos líneas narrativas convergen desde sus propias perspectivas permitiéndonos controlar a ambos personajes durante el desarrollo de la historia. La verdadera magia reside en cómo cada uno de ellos se siente radicalmente diferente; por un lado, Leon conserva movimientos cuerpo a cuerpo, ejecuciones espectaculares y un robusto inventario que, sin embargo, invita a la organización minuciosa. Sus secciones son más dinámicas, con enfrentamientos frecuentes y hasta imponentes jefes.
Por el contrario, Grace encarna el survival horror más puro y vulnerable. Su inventario es más limitado, sus armas son improvisadas y, en un principio, solo cuenta con una única bala para el revólver ‘Requiem’, una pieza poderosísima con munición escasísima que funciona como último recurso. La mecánica estrella de su campaña es el crafting que nos lleva a recolectar sangre infectada de enemigos caídos para fabricar munición, inyectores curativos y otros objetos. Así, cada cadáver se convierte en un elemento de gestión de recursos.

Dos estilos, un mismo terror
En general, el manejo de ambos personajes es muy gratificante. Mientras Leon se despliega como un héroe de acción capaz de usar diferentes armas de fuego, un hacha y hasta una motosierra sin escatimar violencia, Grace es la personificación de la vulnerabilidad. Con ella, el juego se convierte en una gestión de recursos extrema. En ambos casos, el uso de la linterna es vital para iluminar los entornos oscuros que, por cierto, muchas veces sirven para jugar con nuestra percepción al hacernos recorrer un pasillo con aparente tranquilidad, solo para que, al regresar, encontremos una sorpresa.
La posibilidad de alternar entre primera y tercera persona en cualquier momento es una de las decisiones más inteligentes del diseño. En primera persona, el horror es más íntimo y opresivo, lo que funciona de manera más inmersiva para Grace; en tercera, el combate se vuelve más fluido y dinámico, permitiendo mayor ritmo al controlar puntualmente a Leon. En cualquier caso, esta flexibilidad permite que cada jugador adapte la experiencia a su estilo, aunque vale mucho la pena seguir la idea original de Capcom. La experiencia se complementa al aprovechar los gatillos adaptativos del DualSense.
A su vez, los zombis aportan un matiz aún más inquietante al presentar hábitos residuales. Ver a un muerto viviente intentar cocinar, cantar, limpiar o apagar la luz desesperadamente añade una capa de horror existencial, evidenciando que su identidad ha sido borrada por la infección, pero ha quedado atrapada en un bucle eterno. También es cierto que los giros argumentales y los flashbacks están distribuidos con suma precisión, logrando que el misterio de la muerte de Alyssa Ashcroft se sienta tan apremiante como detener el brote biológico actual.

Supervivencia refrescada
“Resident Evil Requiem” integra puzzles que respetan la mecánica más pura de la franquicia, aunque sin ser tan abundantes. No son meras distracciones; están integrados en el entorno de manera natural. Como es fácil de imaginar, debemos manipular mecanismos, buscar llaves y hasta memorizar combinaciones y patrones. El backtracking es necesario y la exploración bien recompensada, lo que nos lleva a revisar constantemente el mapa para recorrer cada rincón y encontrar secretos. Cabe acotar que los bucles de los zombis también forman parte de la mecánica y debemos aprovecharlos para abrirnos camino.
Estamos ante un título que ofrece un nivel de dificultad adecuado para todo tipo de experiencia. Así como hay un modo netamente pensado para disfrutar de la historia, encontramos el nivel Estándar Moderno con equilibrio prevaleciente y la posibilidad de salvar el juego siempre que vemos una máquina de escribir, mientras que el nivel Estándar Clásico, además de aumentar el desafío de supervivencia y gestión, nos obliga a encontrar las cintas de tinta para guardar el avance. Además, el sistema de progresión por Puntos Extra (PE) incentiva la rejugabilidad, permitiendo desbloquear trajes, modelos y armas tras cumplir desafíos específicos.

Un mal que estremece
“Resident Evil Requiem” alcanza nuevas cotas de realismo visual con expresiones faciales que transmiten genuinamente el terror de Grace. Las texturas de la piel, los reflejos en superficies húmedas y la simulación física del cabello son impecables. El diseño artístico destaca en los contrastes; basta dejarnos seducir por la grandeza de los exteriores del hotel para, de pronto, vernos atrapados en sus claustrofóbicos pasillos. La iluminación es un recurso de juego en sí mismo; las sombras profundas ocultan horrores que solo se revelan ante el haz de la linterna o de un simple encendedor. Personalmente, sigo echando de menos los reflejos en los espejos.
El apartado sonoro de “Resident Evil Requiem” es una herramienta de tortura psicológica (en el buen sentido). El audio envolvente me ha hecho voltear en más de una ocasión; es por ello por lo que el uso de audífonos es casi obligatorio para apreciar el amplio espectro que nos ofrece el juego en sus espacios. Los sonidos ambientales, algunos de los cuales sacan jugo al DualSense, son casi un personaje más que mantiene la tensión constante incluso cuando no hay amenazas visibles en pantalla. La música es minimalista y disonante, utilizando motivos específicos para indicar peligro inminente o momentos de relativa calma.
Cabe destacar que es la primera vez que un juego de “Resident Evil” llega completamente doblado al español latino con Gerardo García como Leon S. Kennedy, lo que le da tono de autoridad y madurez al personaje muy bienvenido. Pese a ello, hay que admitir que las voces en inglés gozan de una intensidad difícil de igualar. Otros idiomas de voz incluidos son alemán, francés, italiano, portugués, japonés, ruso y chino. Todos los textos en pantalla están localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, polaco, ruso, chino, japonés, coreano y árabe.

Un réquiem digno para un gran legado
“Resident Evil Requiem” es una de las entregas más intensas de la saga en años. No redefine al género; de hecho, no es que sea particularmente muy innovador, pero sabe rescatar su más pura esencia como survival horror y, al mismo tiempo, respeta la evolución de la franquicia con acción. De tal forma, es un equilibrio cuidado entre tradición y modernidad. La dualidad entre Grace y Leon mantiene el ritmo fresco durante toda la campaña. Por si fuera poco, al completar la historia, se habilita una Nueva Partida+ y un nivel adicional de dificultad que aumenta el rejuego considerablemente.
Es un título que entiende que el miedo no proviene solo de la amenaza, sino de la decisión incluso en el propio clímax. De esta forma, “Resident Evil Requiem” complace por igual al gamer de la vieja escuela ávido del survival clásico y al jugador que ha disfrutado de la acción de los títulos más recientes. Todo dentro de una narrativa emotiva que explora el trauma, la resiliencia y la imposibilidad de escapar del pasado, con giros argumentales que, sin ser revolucionarios, mantienen la tensión y el interés hasta el final.
“Resident Evil Requiem” llega este 27 de febrero a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC.

Detalles de Resident Evil Requiem
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Distribuidor |
Capcom |
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Desarrollador |
Capcom |
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Género |
Survival Horror | Acción |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Español, Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Mature 17+ |
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Fecha de lanzamiento |
27 de febrero de 2026 |
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Precio |
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Pros y Contras de Resident Evil Requiem
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Pros |
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Contras |
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9.0/10 |
Reseñado en: PlayStation 5 gracias a un código otorgado por Capcom.
