Imágenes: Cortesía Zima Entertainment
Video: Cortesía Zima Entertainment

Los Looney Tunes regresan al cine híbrido
Después de décadas de ver a los personajes de Looney Tunes protagonizar persecuciones, accidentes y toda clase de situaciones absurdas, “Coyote vs. Acme” encuentra una nueva manera de llevarlos a la pantalla al mezclarlos con actores reales y convertir una de sus bromas más conocidas en el centro de una historia mucho más grande. La interacción entre humanos y personajes animados está muy bien conseguida y permite que converven buena parte de la personalidad que los convirtió en referentes de varias generaciones.
El punto de partida resulta tan sencillo como conocido. El Coyote lleva toda su vida intentando atrapar al Correcaminos y, en cada ocasión, termina sufriendo las consecuencias de los productos que ACME le proporciona para conseguirlo. Cuando uno de estos aparatos vuelve a fallar y provoca un nuevo desastre, encuentra una oportunidad para llevar a la compañía ante los tribunales.
Lo que inicialmente parece un caso sin demasiado sustento comienza a adquirir dimensiones diferentes cuando su abogado y sus aliados descubren que detrás de ACME existe una investigación secreta y un problema mucho mayor de lo que imaginaban. Así comienza un recorrido en el que el Coyote y su defensor deben armar las piezas de un rompecabezas que involucra a una enorme corporación.

El débil contra la corporación
El enfrentamiento judicial entre el Coyote y ACME funciona como una versión caricaturizada de una lucha en la que el más débil intenta encontrar una oportunidad para ser escuchado. En medio de ese proceso también se construye una relación particular entre el Coyote y su abogado. Ambos comienzan desde posiciones muy diferentes, pero conforme avanza el caso terminan aprendiendo uno del otro y entendiendo que para conseguir justicia no basta con conocer las reglas, también es necesario encontrar la manera de enfrentarse a quienes tienen la ventaja.
La presencia de los Looney Tunes hace que este conflicto tenga una personalidad completamente diferente. La película recupera su característico sentido del movimiento, las persecuciones y las situaciones imposibles, integrándolos con actores de carne y hueso de una manera que pocas producciones consiguen mantener durante todo su desarrollo.
John Cena participa como el abogado de ACME representando el lado de una corporación dispuesta a utilizar todos sus recursos para defender lo indefendible. La exageración propia de los dibujos animados permite convertir ese enfrentamiento en una sátira que juega con las formas más absurdas de ejercer el poder.

Reflexión sobre la violencia que nos divierte
Estamos acostumbrados a observar cómo el Coyote cae, explota, se golpea o termina aplastado por alguno de sus propios inventos y automáticamente interpretamos el resultado como algo divertido. La película incluso establece que los personajes animados pueden soportar este tipo de agresiones de una manera diferente a los seres humanos. Sin embargo, resulta inevitable pensar en nuestra propia reacción ante esa violencia. Generaciones enteras hemos aprendido a reír con las desgracias del Coyote porque sabemos que, dentro de las reglas de la animación, nada parece tener consecuencias permanentes.
Pero cuando esa misma violencia alcanza a los personajes humanos, la percepción cambia y aquello que provocaba una carcajada puede adquirir otra dimensión. La película juega precisamente con esa frontera entre lo absurdo y lo violento, recordándonos que buena parte del humor que consumimos desde la infancia está construida alrededor de golpes, persecuciones y agresiones que hemos aprendido a interpretar como parte del juego. Más que convertir esto en un juicio moral sobre el espectador, “Coyote vs. Acme” permite observar lo peculiar que resulta nuestra relación con este tipo de violencia.
Otro elemento que contribuye a mantener la dinámica es la música. Las composiciones acompañan las diferentes situaciones y ayudan a marcar los cambios de ritmo y de tono, reforzando tanto los momentos de acción como aquellos en los que la historia se detiene para desarrollar la relación entre sus personajes.

Caos fuera de la caricatura tradicional
Al final, “Coyote vs. Acme” funciona porque no intenta abandonar aquello que hizo famosos a sus protagonistas. El Coyote continúa persiguiendo al Correcaminos, ACME continúa proporcionando artefactos destinados a fracasar estrepitosamente y los Looney Tunes siguen siendo capaces de transformar cualquier situación en un caos. Pero ahora todo eso ocurre dentro de una historia que incorpora personajes humanos, una disputa corporativa y una búsqueda de justicia que permite que los personajes animados vuelvan a ocupar un espacio diferente en la pantalla grande.
La película recupera a personajes que forman parte de nuestra infancia y nos permite volver a mirarlos desde otra perspectiva. Entre la nostalgia, la comedia, la acción y una reflexión inesperada sobre la violencia que hemos aprendido a considerar divertida, “Coyote vs. Acme” encuentra una fórmula entretenida para demostrar que los dibujos animados todavía tienen mucho que decir cuando se les permite salir de los límites de su propia caricatura.

Detalles de Coyote vs. Acme
|
Título |
Coyote vs. Acme |
|
Título original |
Coyote vs. Acme |
|
País de origen |
Estados Unidos |
|
Idioma original |
Inglés |
|
Idioma de Exhibición |
Subtitulada y Doblada al Español |
|
Género |
Familiar | Comedia |
|
Duración |
101 minutos |
|
Dirección |
Dave Green |
|
Elenco |
Will Forte, Lana Condor, John Cena |
|
Estreno en Estados Unidos |
28 de agosto de 2026 |
|
Estreno en México |
27 de agosto de 2026 |
|
Formatos |
2D |
|
|
7.4/10 |

