Imágenes: Eder Quintero | Erick Moreno

La evolución de una identidad propia
La cuarta edición de AniMole llegó al Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones del World Trade Center los días 12 y 13 de septiembre, mostrando una identidad cada vez más definida alrededor de la animación y la cultura geek. Además, la distribución de los espacios permitió circular con mayor comodidad pues los pasillos ofrecieron mayor holgura para recorrer los stands y detenerse frente a aquello que llamaba la atención.
Desde el acceso, el público encontró un recorrido que combinaba grandes marcas, tiendas especializadas, artistas independientes, actores de doblaje, cosplayers, lucha libre y escenarios con música y conferencias. El resultado fue una convención que, más que apostar únicamente por grandes nombres, buscó que sus diferentes áreas funcionaran como puntos de encuentro para comunidades con intereses muy distintos.

El paraíso del coleccionista
Uno de los primeros puntos que capturaba las miradas era el espacio de Bandai Namco, que recibió a los asistentes con sus máquinas gashapon y una variedad de productos capaces de despertar el instinto coleccionista. Los siempre vigentes Tamagotchi también tuvieron presencia y demostraron que algunos fenómenos de la cultura pop japonesa continúan encontrando nuevas generaciones de seguidores.
Panini aprovechó el encuentro para acercar algunos de sus tomos más buscados, mientras que Blokees mostró parte de su catálogo, incluyendo lanzamientos recientes relacionados con “Saint Seiya”: Shaka de Virgo, Afrodita de Piscis, Shun de Andrómeda y Hyoga de Cisne Dorado.
El piso de exhibición mantuvo una constante afluencia durante ambos días. Figuras, ropa, accesorios, coleccionables y toda clase de curiosidades convertían el recorrido en una búsqueda constante para quienes llegaban con la intención de completar una colección, mientras otros simplemente se dejaban sorprender por algún producto inesperado.

La creación independiente
AniMole 4 no se limitó a ofrecer productos y encuentros con celebridades. El Área de Talleres volvió a funcionar como un espacio para quienes buscan acercarse a distintas disciplinas creativas. Entre las actividades destacaron sesiones relacionadas con Art Toy, cosplay, fotografía y entintado de cómics, demostrando que la cultura geek también puede ser una puerta para desarrollar nuevas habilidades.
Uno de los encuentros que más llamó la atención fue el de Jeff Marsh, cocreador de “Phineas y Ferb”, cuya presencia permitió conocer más sobre el proceso creativo detrás de una de las producciones animadas más reconocibles de las últimas décadas. Este tipo de actividades aportó una dimensión diferente a la convención, permitiendo conocer cómo se construye la cultura pop.
El Artist Valley volvió a ser uno de esos lugares donde caminar lentamente era casi obligatorio. Los artistas gráficos independientes ofrecieron propuestas de estilos muy distintos, desde ilustraciones inspiradas en anime y manga hasta reinterpretaciones de personajes de cómics y videojuegos. La importancia de este espacio está precisamente en permitir que los asistentes conozcan directamente a quienes producen buena parte del arte que circula dentro de estas comunidades. Comprar una pieza ahí significa llevarse algo más que un producto, también representa apoyar directamente el trabajo de su creador.

Música y el fenómeno K-culture
El Mugen Stage consiguió convertir el piso de exhibición en una extensión de la celebración. Su menor tamaño favoreció una interacción mucho más cercana entre artistas y público. Por ahí desfilaron Ha Jin, Min Chul, Lúa, Marissa de Lille, Magie Vera, Gabriela Vega y los hermanos Silva, hijos del recordado Ricardo Silva. La música convivió además con conferencias y actividades especiales, incluida una pasarela cosplay con sabor muy mexicano que añadió variedad a la programación.
El Mega Auditorio recibió las presentaciones más multitudinarias de AniMole 4. Aunque durante esta edición el espacio se percibió menos lleno que en algunas ocasiones anteriores, la programación consiguió mantener el interés de los asistentes con propuestas como Sung Ha Jin y K-Mikaze & Friends 2.0, este último con la participación especial de Marcos Patiño. También hubo espacio para la música con Estrada y los Koopas, quienes transformaron por momentos el auditorio en una pequeña pista de baile.
Pero dos nombres concentraron especialmente la atención. Por un lado, Lera Abova, quien interpreta a Nico Robin en el live action de “One Piece”, tuvo uno de los encuentros más esperados con los asistentes. Por otro, Toshio Furukawa llegó como uno de los grandes invitados internacionales de la edición. El legendario seiyū japonés, cuya trayectoria comenzó en 1972, es reconocido por interpretar a Piccolo en “Dragon Ball” y Portgas D. Ace en “One Piece”; su presencia permitió acercar al público mexicano a la voz original japonesa de personajes que durante décadas han formado parte de su imaginario.

Máscaras, caracterizaciones y voces icónicas
La lucha libre mexicana volvió a tener un lugar importante dentro de AniMole. El Lucha Alley reunió a figuras de distintas generaciones del pancracio, desde Cien Caras, Máscara Año 2000, Blue Demon Jr., Octagón, Fuerza Guerrera y Dos Caras, hasta representantes de generaciones más recientes como Cuatrero y Máscara Año 2000 Jr. Una de las virtudes del espacio fue que los aficionados pudieron acercarse a sus ídolos para conseguir fotografías, autógrafos y recuerdos, además de adquirir máscaras, pósters y otros productos.
El Cosplay Alley volvió a convertir los pasillos de AniMole en una especie de universo paralelo. Los cosplayers demostraron una vez más que detrás de cada caracterización existe una enorme cantidad de trabajo, desde la confección del vestuario hasta maquillaje, accesorios, pelucas y caracterización. El sábado los pasillos adquirieron un marcado sabor mexicano. Y aunque las jornadas pueden ser largas para quienes permanecen caracterizados durante horas, la mayoría mantuvo una actitud abierta hacia los asistentes que buscaban una fotografía.
Uno de los espacios más importantes volvió a ser el Doblaje Alley, que reunió a un nutrido grupo de actores y cantantes responsables de algunas de las voces más reconocibles de la televisión, el cine y la animación. Entre los participantes estuvieron Marcos Patiño, Humberto Vélez, Carlos Segundo, Octavio Rojas, Annie Rojas, Alicia Vélez, Arturo Castañeda, Arturo Mercado, Arturo Mercado Jr., Cony Madera, Diana Santos, Gabriel Chávez, Jéssica Ángeles, Jorge Roig, Mauren Mendo, Magie Vera, Marissa de Lille, Paty Acevedo, Rossy Aguirre y Rocío Rangel, entre muchos otros.
Fotografías, firmas y mensajes de voz permitieron que los asistentes tuvieran un encuentro directo con intérpretes que, aunque muchas veces permanecen detrás de los personajes, forman parte fundamental de los recuerdos audiovisuales de varias generaciones.

Los festejos continúan
AniMole 4 deja la impresión de una convención que comienza a encontrar con mayor claridad aquello que quiere ser. La mejor distribución de los stands, la circulación más cómoda y una revisión de accesos más metódica para las diferentes zonas contribuyeron a una experiencia más ordenada. Pero quizá lo más importante fue el énfasis que la edición puso en la animación, algo que va mucho más de acuerdo con la identidad que propone su propio nombre.
Con cuatro ediciones ya realizadas, AniMole empieza a dejar de sentirse como una extensión de La Mole para convertirse en una propuesta con personalidad propia. El siguiente paso será comprobar hasta dónde puede crecer esa identidad en futuras ediciones.
Con AniMole 4 concluida, el calendario de eventos de la familia La Mole todavía tiene una cita importante antes de terminar el año. El siguiente encuentro será La Mole Horror Edition, programada para los días 31 de octubre y 1º de noviembre de 2026, nuevamente en el Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones del World Trade Center de la Ciudad de México. Será así como continuará la celebración de los 30 años de La Mole Convention, ahora explorando el territorio del terror y con la promesa de reunir nuevamente a invitados internacionales vinculados con este género.
