Imágenes: Erick Moreno

Edith Márquez se prepara para regresar al Auditorio Nacional este 22 de octubre con un espectáculo en el que la música, los recuerdos y las experiencias personales tienen un peso especial. La cantante llega respaldada por varias presentaciones agotadas y con la expectativa de convertir esta nueva fecha en otro encuentro memorable con su público.
La presentación representará su octava fecha sold out en el Auditorio Nacional, algo que para Edith implica una gran responsabilidad, pero también una enorme satisfacción. La cantante se mostró contenta y confiada de que esta nueva cita pueda alcanzar nuevamente un lleno, especialmente por lo que significa para ella presentarse en uno de los escenarios más importantes para cualquier artista.
La gira continuará hasta 2027, con fechas confirmadas el 6 de febrero en Guadalajara y el 7 de mayo en Monterrey. Bajo el concepto “Eternos e inolvidables”, Edith busca reunir canciones que forman parte de su trayectoria con otros temas que siempre había querido interpretar y que ahora tienen un lugar especial dentro del espectáculo.
Canciones que también cuentan historias
Para Edith, lo eterno está relacionado con el vínculo que mantiene con su público, mientras que lo inolvidable tiene que ver con aquellas canciones y artistas que permanecen en la memoria. En ese sentido, el espectáculo también rendirá homenaje a Rocío Dúrcal y Juan Gabriel, dos figuras fundamentales de la música mexicana, a través de canciones que la intérprete quería incorporar desde hace tiempo a su repertorio.
“Una intérprete no tiene que vivir la historia en carne viva, pero sí tiene que hacer sentir al público que esa historia sí se vivió y se hizo propia”, explicó la cantante al hablar de la responsabilidad de interpretar canciones cargadas de emociones. Dentro de su propio repertorio, “Mi error, mi fantasía” y “Mírame” ocupan un lugar especial. Son dos canciones que marcaron sus primeros pasos y que, cada vez que las interpreta, la llevan de regreso a aquellos momentos en los que comenzaba a construir su carrera.
Aunque algunas de esas historias no forman parte de su propia experiencia, Edith reconoce que otras sí las ha vivido de manera cercana, ya sea personalmente o a través de personas importantes en su vida. Esa conexión le permite buscar una interpretación que transmita sentimientos con los que el público pueda identificarse, pero también disfrutar de una noche de música, mariachi y, como ella misma lo plantea, hasta un par de tequilas.
Para Edith, las presentaciones agotadas tampoco son producto de la casualidad. Detrás existe un recorrido de varios años, con momentos de éxito y otros más complicados, que define como un camino lleno de emociones y situaciones. La disciplina y la constancia, asegura, han sido fundamentales para alcanzar aquello que se propone. La cantante también reivindica la importancia de mantenerse fiel al género y a la identidad que ha construido. El hecho de que esa decisión continúe encontrando respuesta en el público se refleja, precisamente, en las localidades agotadas de sus presentaciones.
Una carrera que también ha cambiado con ella
Actualmente, Edith Márquez se encuentra de gira por Estados Unidos antes de regresar a México. La cantante también dejó abierta la posibilidad de que el concierto en el Auditorio Nacional cuente con invitados especiales, aunque por ahora existen conversaciones que todavía no están confirmadas. Durante la conferencia, Edith habló también de la dimensión personal que tiene este momento de su carrera. Recordó que aquello que comenzó cuando era muy joven se ha convertido en una trayectoria que le ha permitido llegar a escenarios que alguna vez soñó con pisar.
Edith recordó que en 2012 realizó su primer concierto en el Auditorio Nacional producido por Televisa, una presentación que permanece entre los momentos más importantes de su trayectoria porque fue entonces cuando comprobó que podía llenar un recinto de esta magnitud. A más de una década de aquella experiencia, reconoce que tanto su vida como su manera de interpretar han cambiado. Al comparar su voz de aquellos primeros años con la que tiene actualmente, encuentra una evolución que relaciona directamente con la madurez y con todo aquello que le ha tocado vivir.
“Eternos e inolvidables” parte así de canciones conocidas, pero también de las historias que Edith Márquez ha acumulado a lo largo de su carrera. El próximo 22 de octubre, el Auditorio Nacional será nuevamente el escenario para comprobar cómo esas experiencias personales terminan convirtiéndose en música y, finalmente, en recuerdos compartidos con su público.
