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Video: Cortesía Capcom

Capcom revive uno de los clásicos más queridos de la era PlayStation 2 con “Onimusha 2: Samurai’s Destiny”, ahora remasterizado para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC. ¿Vale la pena volver a empuñar la espada de Jubei Yagyu en esta versión modernizada?
Regreso con filo renovado
Lanzado originalmente en 2002, “Onimusha 2” marcó un antes y después en los juegos de acción con su mezcla de combate táctico, puzzles y un sistema de afinidad único. Ahora, esta remasterización no solo mejora los gráficos a HD, sino que añade controles refinados, un nivel de dificultad adicional para los más experimentados, la posibilidad de saltar cinemáticas, el autoguardado y el cambio rápido de armas sin necesidad de entrar al menú. Todo ello manteniendo la fidelidad a la acción samurái clásica del original, con algunos reveses que tal vez pudieron depurarse.
El remaster incluye material adicional como galerías de bocetos y arte especial, la banda sonora original y los minijuegos desbloqueados desde el principio, un detalle que amplía la propuesta y aumenta la rejugabilidad más allá de la historia principal. El acceso a atuendos alternativos (incluyendo uno especial), si se cuenta con datos guardados del “Onimusha: Warlords”, demuestra el compromiso de Capcom por enriquecer esta reedición con valor agregado. Además, incluye los créditos del juego original junto con los de esta entrega, un gran gesto que demuestra respeto por la historia del título y agradecimiento a quienes lo hicieron posible.

Venganza entre demonios y espadas
La historia de “Onimusha 2: Samurai’s Destiny” nos sitúa en el siglo XVI siguiendo el camino de Jubei Yagyu, un guerrero cuya aldea es arrasada por el ejército demoníaco de Nobunaga Oda. La trama, si bien directa, encuentra potencia en su ambientación feudal fantástica y en la motivación de venganza del protagonista quien obtiene poderes Oni tras un misterioso encuentro, comenzando así una cruzada para reunir cinco orbes sagrados (Caridad, Fe, Honestidad, Respeto y Fortaleza) con el fin de derrotar a Nobunaga, ahora resucitado como demonio.
Aunque la narrativa principal no profundiza en exceso, ni explora giros argumentales complejos, se sostiene por medio de subtramas anecdóticas y un sistema de afinidad. Al relacionarnos con aliados como Oyu, Magoichi, Ekei o Kotaro, vamos definiendo el rumbo de ciertos eventos y en la formación de nuestro equipo. Estas relaciones ramifican la historia en varios desenlaces posibles, lo que aporta valor de rejugabilidad sin alterar la esencia del relato principal. Cabe mencionar que la campaña cuenta con cinco niveles de dificultad, incluyendo el nuevo modo “Infierno” para los más valientes.

Jugabilidad clásica con toques modernos
El gameplay de “Onimusha 2: Samurai’s Destiny” se mantiene fiel a sus raíces, pero con mejoras que lo hacen más accesible para la generación actual. Con dos opciones de control predeterminadas que varían ligeramente la distribución de funciones, permite el desplazamiento con el stick analógico y el tradicional estilo tanque con el pad direccional. La movilidad es aceptablemente fluida, y la acción se siente sólida. Sin embargo, la cámara fija con cambios de perspectiva automáticos se vuelve un auténtico dolor de cabeza en combate, particularmente contra jefes o en pasillos estrechos, donde el ángulo nos llega a dejar expuestos innecesariamente.
El sistema de combate se basa en ataques físicos, magia Oni y la recolección de almas que permiten curar, recargar energía o evolucionar nuestro equipamiento. Destacan los Critical Attacks, ataques sincronizados que eliminan enemigos de un solo golpe y exigen precisión. A esto se suma una transformación temporal en Onimusha, que nos convierte en una fuerza arrolladora, ideal para limpiar hordas o sacar ventaja breve contra enemigos especialmente complejos. Se echa de menos una forma de esquivar más fácilmente, ya que se siente un tanto rígido, sobre todo al enfrentar a los jefes que presentan un buen nivel de reto, con patrones a estudiar para superarlos.
Ahora podemos cambiar de armas en tiempo real sin necesidad de entrar al menú. Empezamos con una espada y adquirimos gradualmente otras como arco, lanza, y algunas más con el poder del trueno, hielo, etc. Tanto las armas como nuestra armadura pueden subir de nivel. Durante nuestro recorrido podemos encontrar oro para comprar objetos y consumibles de utilidad, pero también podemos ganarlo al derrotar a los enemigos, cuyas almas absorbidas, además, nos sirven para aumentar el nivel y, si juntamos cinco de color púrpura, podemos transformarnos en Onimusha.

Reto ancestral con ventajas actuales
Los escenarios cuentan con un diseño adecuado que nos lleva a un avance aparentemente lineal, pero en realidad se trata de pequeños laberintos bien ideados para ir y venir. La frustración puede surgir cuando, con solo cambiar de pantalla (a veces por un mal cálculo a causa de la cámara), los enemigos reaparecen, lo que en más de una ocasión nos lleva a preferir evitarlos antes que enfrentarlos. Afortunadamente, a lo largo de la aventura, recibimos la ayuda de otros personajes y hasta podemos jugar con ellos en misiones puntuales, lo que añade variedad.
Como gran bondad, el remaster “Onimusha 2: Samurai’s Destiny” cuenta con autoguardado, lo que facilita el avance gradual sin depender exclusivamente de los espejos mágicos para salvar nuestra partida, aunque estos se mantienen en los lugares ya conocidos puesto que en ellos podemos mejorar nuestro equipo. Desde luego, contamos con mapas para ubicarnos en las locaciones, pero debemos encontrarlos escondidos comúnmente en cofres o bien desbloquearlos a medida que exploramos cada lugar. Cabe acotar que algunos cofres solo se abren resolviendo rompecabezas que, aunque no son excesivamente complejos, requieren su análisis.

Experiencia extendida
Uno de los mayores aciertos de esta versión es la inclusión de los minijuegos desbloqueados desde el inicio. “El hombre de negro” plantea una carrera contra el tiempo mientras lidiamos con enemigos que no podemos eliminar, recolectando rollos que desbloquean videos. Aunque tras una primera pasada, su atractivo puede disminuir, el incentivo de recolectar todas las cintas (que se pierden si no completamos el objetivo) invita a revisitarlo.
En “Equipo Oni”, lo que puede ser el minijuego más adictivo, controlamos a Jubei y sus aliados desbloqueados en la campaña para enfrentar oleadas de enemigos, mientras nuestra salud disminuye paulatinamente de tal forma que funciona como un modo supervivencia donde la progresión depende de cuántos escenarios limpiemos antes de caer. Finalmente, “Reino Fantasma Rompecabezas” nos desafía justamente con cofres que se abren con puzzles crecientes en complejidad y que contienen ilustraciones; éste es el único minijuego que permite guardar el avance. Este trío de modos adicionales convierte a “Onimusha 2: Samurai’s Destiny” en una propuesta que ofrece más que solo una campaña.

Sendero de un samurái
El apartado gráfico, respeta la estética original con su respectivo pulido. Las texturas, iluminación y modelado de personajes lucen más nítidos y definidos, y se puede jugar en formato 4:3 o 16:9, aunque este último corta la imagen superior e inferior en lugar de mostrar más panorámica. En todo caso, el diseño artístico logra transmitir el misticismo y la crudeza del Japón Feudal demoníaco. Algunos entornos están particularmente bien logrados, sobre todo los templos, zonas oscuras o pueblos que cargan con una atmósfera ciertamente opresiva.
La banda sonora equilibra la tensión de los combates con melodías melancólicas que crean una ambientación envolvente. Aunque no se trata de una regrabación orquestal, la calidad del audio se mantiene bien gracias al tratamiento digital. Los efectos sonoros también contribuyen a la inmersión, destacando la diferencia entre armas, ataques mágicos y enemigos con una distribución estéreo claramente perceptible. Las voces habladas permanecen en inglés y japonés con una interpretación ya un tanto envejecida, mientras que todos los textos están localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano, polaco, portugués, ruso, chino, coreano, japonés y árabe.

Destino forjado
“Onimusha 2: Samurai’s Destiny” es una remasterización bienvenida de un clásico de culto. Logra un importante equilibrio entre la fidelidad al material original y las mejoras que lo hacen más accesible y disfrutable para jugadores más contemporáneos. Si bien se trata de una dosis generosa de nostalgia para quienes lo jugaron en su momento, también es atractivo para quienes lo descubren por primera vez.
A pesar de algunas limitaciones en la cámara y el combate cuerpo a cuerpo, la fluidez de la movilidad, los combates dinámicos, la variedad de armas y la atractiva progresión lo convierten en una experiencia gratificante. Es un título que, con sus minijuegos y su sistema de afinidad que altera la narrativa, ofrece una rejugabilidad considerable.
“Onimusha 2: Samurai’s Destiny” ya se encuentra disponible para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC.

Detalles de Onimusha 2 Samurai’s Destiny
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Distribuidor |
Capcom |
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Desarrollador |
Capcom |
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Género |
Acción |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Mature 17+ |
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Fecha de Lanzamiento |
23 de mayo de 2025 |
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Precio |
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Pros y Contras de Onimusha 2 Samurai’s Destiny
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Pros |
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Contras |
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8.0/10 |
Reseñado en: Xbox Series X (retrocompatibilidad) gracias a un código otorgado por Capcom.
Trailer de Onimusha 2 Samurai’s Destiny

