Imágenes: Cortesía Sobaka Studio| Gameplay PoluxWeb
Video: Cortesía Sobaka Studio

Disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC, “Kiborg” es un título que mezcla la acción de los beat ‘em up con la imprevisibilidad de los roguelite dentro de una atmósfera cyberpunk de decadencia espacial.
Un reality show donde morir es parte del espectáculo
Sobaka Studio entrega una propuesta refrescante al combinar la brutalidad del combate cuerpo a cuerpo con la estrategia de los shooters y la rejugabilidad de los roguelites. De esta forma, nos sitúa en Sigma, una prisión planetaria donde controlamos a Morgan Lee, un preso que despierta tras un accidente cerebral solo para enterarse de su muy larga condena. Nuestro protagonista aparentemente tiene una sola oportunidad de escapar, y esta es ganando “The Last Ticket”, una especie de reality show conducido por el grotesco Volkov.
A partir de su sencilla, pero efectiva premisa, debemos avanzar por los diferentes niveles de una torre infestada de enemigos, jefes y trampas, mientras mejoramos el cuerpo de Morgan con implantes hasta dominar un arsenal cada vez más letal. Claro que para llegar a ese punto hay que morir unas cuantas veces en el intento, con Volkov reviviendo a Morgan cada vez que muere, solo para divertirse. Este loop, propio de cualquier roguelite, refuerza la sensación de estar atrapado en un ciclo inhumano de violencia.

Obligado a matar por boleto a la libertad
La jugabilidad es uno de los puntos fuertes de “Kiborg”. Podemos desplazarnos libremente por la arena, ejecutar ataques ligeros, fuertes y circulares, esquivar, bloquear, disparar, cambiar de arma y activar habilidades especiales que deben desbloquearse, y que requieren energía para ejecutarlas, misma que se recupera al atacar o bloquear. Pese a que la mecánica podría parecer repetitiva, el juego se las arregla para orillarnos a utilizar todos nuestros movimientos, por lo que siempre estamos probando cosas diferentes; entonces, fomenta el dinamismo y evita caer en la pasividad.
El sistema de escudos destaca por añadir una capa táctica cobrando ventaja al aplicarlo en el momento justo y gestionándose por unidades antes de ser penetrados. Asimismo, la munición es limitada, pero se recupera con ataques cuerpo a cuerpo, lo que obliga a alternar constantemente entre estilos de combate. Por su parte, los combos son fluidos y los remates en cámara lenta aportan espectacularidad.
El arsenal es uno de los mayores atractivos. Podemos alternar entre armas de fuego como rifles, escopetas, subfusiles y lanzacohetes, y objetos para lucha cuerpo a cuerpo como hachas, cuchillos, bates y bastones. Todas cuentan con animaciones diferenciadas y una contundencia que se percibe en cada impacto. El hecho de que la munición sea finita y los objetos cuerpo a cuerpo presenten desgaste obliga a gestionar recursos como núcleo estratégico. Esta decisión mantiene la tensión constante y evita que el jugador dependa solo de una sola mecánica.

Progresión que se reinventa con cada intento
Más allá de lo tradicional, la progresión de “Kiborg” se basa en la obtención medianamente aleatoria de implantes que mejoran brazos, piernas y torso, cada uno con características específicas que afectan nuestra velocidad, daño, defensa o regeneración. Lo mejor es que se pueden combinar para crear builds únicas que se convierten en la clave para personalizar el estilo de juego a través de cada run. Eso sí, al morir perdemos todas las armas e implantes, lo que podría significar grandes frustraciones; no obstante, para evitar eso, “Kiborg” plantea un árbol de habilidades permanente.
Todo el dinero reunido a través de las partidas se puede invertir en el árbol de habilidades dividido en Cibernética, Arsenal, Desgracia y Furia, permitiendo evolucionar gradualmente nuestro estilo de juego, desde el combate cuerpo a cuerpo hasta el uso de armas de fuego o habilidades especiales, permitiendo que cada que regresemos a la acción tengamos mayor oportunidad de superar al menos un nivel más. Adicionalmente, la presencia de aliados ocasionales, como robots gigantes, añade variedad y profundidad al recorrido.
Si bien el juego está diseñado para morir y volver a intentarlo, la progresión es persistente, por lo que las mejoras desbloqueables y la misma curva de dificultad se adapta a cada run. Todo intento es distinto gracias a la generación procedural de niveles y a las bifurcaciones que permiten elegir rutas de acuerdo con recompensas, así como una ruleta con beneficios o castigos. Si bien se puede echar de menos la falta de un desarrollo dramático más profundo, la crudeza del planteamiento se siente coherente con la brutalidad del gameplay.

Sobriedad cyberpunk
“Kiborg” no es particularmente un título que busque deslumbrar gráficamente, pero su estilo visual es correcto. El diseño del protagonista es musculoso al puro estilo de un hombre de acción clásico, mientras los enemigos parecen salidos de una pesadilla industrial. Aunque de variedad limitada, los escenarios son sobrios, con iluminación que favorece la visibilidad, pero reduce ligeramente la inmersión atmosférica. En todo caso, la ambientación cyberpunk está bien lograda con muchos efectos bajo escenarios decadentes y hostiles. Se agradecen además algunas opciones de accesibilidad y personalización; por ejemplo, la interfaz permite cambiar el color del tema.
El apartado sonoro acompaña sin deslumbrar. Los efectos de sonido son satisfactorios, aunque no alcanzan el nivel de diseño inmersivo que uno esperaría de un título tan visceral. La música incidental cumple como telón de fondo rítmico que mantiene la tensión, pero difícilmente queda en la memoria de los jugadores. A su vez, las voces en inglés y ruso cumplen con lo justo, mientras que todos los textos en pantalla han sido localizados al español, inglés, alemán, francés, portugués, polaco, japonés, chino, coreano y ruso.

Experiencia gratificante para los más persistentes
En realidad, “Kiborg” es un juego exigente, pero con una progresión gratificante. No está diseñado para quienes buscan un reto ligero, sino para quienes disfrutan del desafío de caer, levantarse y volver a intentarlo. El loop de ensayo y error es la esencia misma de su propuesta, y aunque puede resultar frustrante, también es la razón por la cual genera adicción. La campaña asegura que cada intento tenga diferencias sustanciales y esto se traduce en una rejugabilidad altísima, especialmente para experimentar con armas, habilidades e implantes.
Su mezcla de combate brutal, progresión persistente y ambientación cyberpunk lo hacen atractivo para quienes valoran tanto la acción visceral como la estrategia de construcción de personaje. No es un título que viva de la narrativa cinematográfica, ni de gráficos fotorrealistas, sino de su ritmo intenso y su adictivo ciclo de mejora constante. Es un espectáculo sangriento que premia la perseverancia y convierte cada derrota en un paso hacia la victoria.
“Kiborg” ya está disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC.

Detalles de Kiborg
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Distribuidor |
Sobaka Studio |
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Desarrollador |
Sobaka Studio |
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Género |
Beat ‘em up | Acción | Roguelike |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Mature 17+ |
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Fecha de Lanzamiento |
30 de abril de 2025 |
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Precio |
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Pros y Contras de Kiborg
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Pros |
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Contras |
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7.7/10 |
Reseñado en: Xbox Series X gracias a un código otorgado por Sobaka Studio.

