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Video: Cortesía Sega

“Shinobi: Art of Vengeance” revive la leyenda de Joe Musashi en una nueva entrega que mezcla acción frenética, plataformas 2D y elementos metroidvania. Con una narrativa de venganza, mecánicas pulidas y una estética que homenajea sus raíces, esta entrega ya está disponible en PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.
El deber Shinobi
Para entender la magnitud de este lanzamiento, es esencial mirar al pasado. La franquicia “Shinobi” nació en los arcades de 1987, y fue consolidándose como un pilar de la acción en 2D con títulos emblemáticos como “The Revenge of Shinobi” (1989) y “Shinobi III: Return of the Ninja Master” (1993) en SEGA Genesis. Estos juegos definieron el género con su combinación de plataformas de precisión, un combate ágil y la figura del ninja Joe Musashi como un ícono. La saga continuó intentando hasta 2011, pero nunca terminó por capturar la esencia original y cayó en un letargo hasta ahora.
“Shinobi: Art of Vengeance” no es solo un nuevo juego; es una reivindicación y una carta de amor a los originales. Es una propuesta consciente y bien ejecutada que rescata el ADN clásico y lo fusiona con las mecánicas y la estructura de diseño que han popularizado los juegos indie modernos, creando un híbrido que se siente a la vez familiar y sorprendentemente fresco. En su esfuerzo de recuperar lo mejor de la franquicia, incluso se incluyen guiños directos como la aparición de Yamato, una referencia evidente al entrañable “Shadow Dancer”.

Regreso con sabor a venganza
La narrativa comienza con la aldea de Musashi bajo ataque por parte de ENE-Corp, liderada por el insaciable Lord Ruse. Nosotros tomamos control de Joe Musashi, último líder del Clan Oboro, debiendo enfrentar esta amenaza con el fin inmediato de proteger a su familia. Aunque el protagonista es parco en palabras, su determinación se transmite a través de la acción y los eventos que se desarrollan en cada misión, dejando que la katana sea su mejor lengua. No hay grandes subtramas ni giros complejos; se trata de una historia clásica de venganza y deber, donde la motivación del protagonista es tan clara como letal.
Sirviendo más como una perfecta excusa para sumergirnos en la vertiginosa acción, la historia se despliega con ritmo adecuado, sin interrumpir la jugabilidad. Los diálogos son breves, pero efectivos, y el trasfondo se complementa con elementos visuales y coleccionables como las reliquias Oboro. Es más que obvio que la narrativa no busca complejidad, sino reforzar el contexto de venganza y resistencia que define al personaje; no obstante, los momentos más dramáticos se perciben un tanto tibios.

Acción ninja en estado puro
El juego se presenta como un plataformero de acción en 2D, pero su genialidad reside en cómo evoluciona la fórmula. Los movimientos básicos como el salto doble, dash evasivo y el clásico rebote en paredes están perfectamente ajustados, ofreciendo una sensación de control responsiva. El juego incluye persecuciones y momentos de puzzles que exigen usar habilidades con precisión; sin embargo, la capa de profundidad viene con el sistema de combate. Además de los ataques básicos y los kunais, se introducen dos medidores: Ejecución Shinobi e Ira; aunque es justo decir que no son del todo claros.
La Ejecución Shinobi permite realizar un movimiento especial con tintes estratégicos, dado que podemos cargar con hasta cuatro habilidades diferentes una vez que las encontramos y desbloqueamos; cada una de ellas tiene virtudes de ataque y defensa. A su vez, la Ira nos permite ejecutar los devastadores Ninjutsu, ataques especiales que son un auténtico salvavidas en situaciones apretadas, además claro de ir acompañados por una muy atractiva animación.
Pese a su excelente jugabilidad base, el juego no está exento de puntos flacos. Particularmente la adherencia a las paredes y techos es maravillosa hasta que se vuelve en contra en secuencias de plataformas que requieren precisión milimétrica. Algo parecido sucede con el gancho, cuya tendencia a anclarse automáticamente al punto más cercano, y no al que intuitivamente apunta el jugador, resulta en retrocesos frustrantes y muertes baratas.

Sombras y acero con sabor metroidvania
La mayor sorpresa es la estructuración del mundo. Lejos de ser un juego lineal, “Shinobi: Art of Vengeance” adopta una estructura metroidvania. Contamos con un mapa interconectado y la capacidad de viajar rápido entre los puntos de control que también restauran la salud. Entonces, regresar a una zona anterior con una habilidad nueva es tremendamente gratificante y aumenta la rejugabilidad inmediata. Estas habilidades, así como los amuletos pasivos y de combo que ofrecen mejoras y añaden una constante capa de progresión que nos mantiene enganchados a lo largo de toda la campaña.
Los niveles esconden muchos secretos tales como las Reliquias Oboro, las cuales nos permiten desbloquear nuevos objetos en las tiendas, mismos que podemos adquirir invirtiendo monedas que recuperamos de enemigos caídos o encontramos en cofres. Otros puntos de interés nos llevan a enfrentar a las Tropas de Élite con el fin de obtener mejores recompensas; por supuesto, se trata de enemigos mucho más resistentes. También caben mencionar las Fisuras Ankoku, escenarios secretos dentro de cada nivel que nos desafían con olas de enemigos o plataformas de alta precisión; al completar todas, obtenemos una Katana Oscura.
Si bien el corazón del juego reside en la sólida campaña principal, al completarla se desbloquean los modos Arcade y Boss Rush. El Modo Arcade permite rejugar niveles de forma independiente con enfoque en puntuación y velocidad, ideal para perfeccionar nuestra técnica. Boss Rush, por su parte, nos enfrenta contra los 11 jefes del juego en sucesión, con una sola barra de vida, lo que representa un desafío extremo. Por si fuera poco, también podemos repetir los niveles desde cualquier punto de control para recolectar secretos, sin necesidad de reiniciar desde cero.

Experiencia justa y desafiante
Aunque “Shinobi: Art of Vengeance” es un título sumamente equilibrado en cuanto a diseño de niveles y gameplay, también es cierto que la irregularidad en la dificultad es notable. Algunos enemigos comunes presentan más resistencia que los jefes; de hecho, algunas tropas de élite y enemigos comunes en las fases finales pueden llegar a ser exasperantemente resistentes, rompiendo el flujo del combate y el propio balance. Como sea, el diseño general logra mantener el interés y la emoción, con variedad de enemigos, secretos y rutas alternativas.
Cabe mencionar que el juego cuenta con una gran cantidad de opciones para ajustar la dificultad con tres niveles predefinidos o configurar parámetros como daño recibido, salud enemiga y frecuencia de ataques. Además, se incluyen siete atuendos para Joe Musashi, lo que añade un toque estético y de personalización. Asimismo, el sistema de guardado automático en puntos de control y el regreso al mapa del mundo facilitan la progresión sin romper el ritmo.

Artísticamente épico
Gráficamente, “Shinobi: Art of Vengeance” es una obra de arte. El estilo visual evoca un cómic puesto en movimiento. Los personajes y escenarios están ricamente detallados y se superponen sobre fondos que parecen óleos, creando una sensación de profundidad simplemente espectacular. El uso de capas es constante y efectivo, dando vida y profundidad a cada nivel. La paleta de colores es vibrante y sabe jugar con los contrastes, desde los tonos cálidos de un templo en llamas hasta los fríos azules de una fortaleza tecnológica. Es un festín visual que honra los clásicos, con un altísimo nivel de sofisticación y estilo contemporáneo.
El apartado sonoro cumple con creces. La banda sonora destaca al combinar melodías épicas y alegres que recuerdan a los clásicos de los 90, pero con una producción moderna. Es una música que impulsa la acción y se adapta a la intensidad de cada momento. Los efectos de sonido son precisos y, aunque no son revolucionarios, se integran adecuadamente a la experiencia. Las voces llegan tanto en inglés como en japonés, siendo este último el más recomendable ya que nos sumergen mucho mejor en la atmósfera de leyenda ninja. Desde luego, todos los textos están localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, chino, japonés, coreano y ruso.

El legado del clan
Si bien podemos reconocer que “Shinobi: Art of Vengeance” es una carta de amor a los amantes de la franquicia, amplía por igual su público con elementos modernos. Es un título que sabe replicar la esencia original y la expande de manera inteligente y respetuosa. Cada salto, cada kunai lanzado y cada rebote en la pared revive las hazañas de Joe Musashi. Pero más allá de quienes crecieron en la era dorada de esta saga, también las nuevas generaciones pueden encontrar llamativa su estructura tipo metroidvania con combate ágil y la sensación de evolución progresiva.
“Shinobi: Art of Vengeance” una aventura tremendamente satisfactoria. Es un juego que comprende que la dificultad debe ser una curva, no un muro, y que recompensa la exploración y el dominio de sus mecánicas, obligándonos a aprender patrones y reponernos de errores milimétricos. Es el regreso que Joe Musashi merecía y una experiencia plenamente disfrutable para quienes valoran la acción 2D precisa.
“Shinobi: Art of Vengeance” ya se encuentra disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.

Detalles de Shinobi: Art of Vengenace
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Distribuidor |
Sega |
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Desarrollador |
Sega, Lizardcube |
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Género |
Plataformas | Acción |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Inglés, Japonés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Teen |
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Fecha de lanzamiento |
28 de agosto de 2025 |
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Precio |
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Pros y Contras de Shinobi: Art of Vengenace
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Pros |
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Contras |
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9.0/10 |
Reseñado en: PlayStation 5 gracias a un código otorgado por Sega.

