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Video: Cortesía Capcom

Cuando el lado oscuro de la Luna encuentra la luz
En su propia carrera espacial, Capcom nos lleva más allá de la atmósfera con “Pragmata”, una nueva y ambiciosa IP que mezcla disparos en tercera persona con, plataformas, mecánicas de hackeo y resolución de acertijos. Disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC, este título nos invita a sobrevivir en una base lunar controlada por una hostil inteligencia artificial, coincidiendo además con la reciente misión Artemis II con la que se ha vuelto a sobrevolar la Luna por primera vez desde hace décadas.
El lanzamiento de “Pragmata” fue postergado en múltiples ocasiones, pasando de 2022 a una ventana indefinida que puso a prueba la paciencia a los gamers. Además, resalta que éste es el primer título completamente nuevo fuera de las franquicias consolidadas de Capcom en mucho tiempo. Todo esto, junto con un resultado por demás sólido, hace que haya valido la espera, sobre todo porque el estudio ha conseguido crear una mecánica singular que tiene todo el sentido del mundo en cuanto tomamos el control y es que el título nos va guiando sutilmente sin señalización invasivas.
Lo más interesante de “Pragmata” no es únicamente su ambientación lunar ni su impecable producción visual, sino la manera en que combina mecánicas de acción con sistemas de hackeo y exploración para construir una experiencia distinta dentro del catálogo reciente en la industria. Entre disparos, tecnología y un refugio improvisado, el juego encuentra identidad propia gracias a la química entre sus protagonistas, Hugh y Diana, una dupla que sostiene prácticamente toda la aventura.

Un viaje lunar cargado de emoción y significado
La historia inicia con cuatro astronautas aterrizando en la Luna para cumplir una misión que rápidamente se descompone. Hugh Williams queda aislado, herido y prácticamente condenado, hasta que aparece Diana, una misteriosa niña androide que termina salvándole la vida. La premisa no es particularmente revolucionaria dentro de la ciencia ficción, pero el juego encuentra fortaleza en cómo desarrolla la relación entre ambos personajes. Hugh cumple correctamente como protagonista serio y práctico. Diana, por el contrario, roba cada escena con ternura e inocencia.
Las conversaciones y los pequeños momentos cotidianos en el refugio enriquecen el lore del juego y terminan construyendo una empatía genuina, mientras buscamos la manera de contactar a la Tierra. Entre tanto, la inteligencia artificial IDUS resulta ser la amenaza inmediata, aunque hay algo todavía más siniestro que el juego va revelando paulatinamente y que remarca las consecuencias de una mala supervisión y filosofía de estas tecnologías.
Eso sí, la historia tarda un poco más de lo ideal en arrancar. Durante varias horas se percibe como una trama contenida que parece guardar constantemente sus mejores cartas. Cuando finalmente despega, el jugador ya está emocionalmente involucrado gracias a Diana, pero sí existe la sensación de que el juego pudo haber acelerado ciertos momentos importantes. Los pequeños gags y momentos de ternura entre el astronauta y la androide ayudan a digerir la tragedia y el drama que envuelven la misión.

Un sistema de respira sincronía
Si hay algo que realmente diferencia a “Pragmata” de otros títulos de acción es su sistema de combate híbrido. El juego nos permite movernos libremente, correr, saltar, flotar brevemente gracias a un propulsor y esquivar ataques mientras apuntamos y disparamos. Hasta aquí podría parecer un shooter futurista relativamente convencional; sin embargo, el hackeo transforma completamente el ritmo del combate. Mientras Hugh dispara armas de fuego, Diana hackea enemigos en tiempo real mediante puzzles interactivos. Puede que suene extraño, pero en la práctica funciona maravillosamente bien.
El sistema de apuntado funciona al mismo tiempo para disparar y para hackear, creando una sincronía pocas veces vista al activar un minijuego de panel en el que hay que conectar nodos, activarlos en orden específico o conectar puntos determinados para vulnerar a los enemigos y/o exponer sus puntos débiles. Una vez hackeado, Hugh puede atacarlos para terminar el enfrentamiento con mayor eficiencia. Claro que los nodos cambian de posición o de comportamiento, haciendo el minijuego más complejo y atractivo conforme avanza la aventura.
Cabe acotar que el propulsor de Hugh, vital para esquivar y mantenerse a flote, consume un medidor que nos obliga a gestionar su uso. Diana también cuenta con un Protocolo de Sobrecarga, dependiente de un medidor propio, que inmoviliza momentáneamente a los enemigos cercanos para maximizar el daño. Combinar todos estos elementos en tiempo real es un equilibrio ejecutado con una fluidez que evoca los mejores tiempos del diseño de videojuegos clásico, pero con una capa de modernidad evidente. Cabe destacar que el juego saca jugo al DualSense en PlayStation 5 para mayor inmersión.

Arsenal que evoluciona, se diversifica y se siente propio
Desde luego, existe una variedad de armamento y módulos de hackeo que aportan diversidad al estilo de juego. Una vez desbloqueados, podemos equiparlos antes de salir o al regresar a la acción, según la cantidad de espacios disponibles. Lo mejor es que es relativamente común encontrar nuevas opciones en los escenarios, lo cual resulta realmente útil para enfrentar a los enemigos más poderosos. Hay armas de fuego más efectivas a corta o larga distancia, así como hacks capaces de debilitar a un solo enemigo o a varios a la vez. Al final, todo contribuye a definir un estilo de juego propio.
Al inicio puede costar ligeramente trabajo adaptarse porque prácticamente estamos usando dos sistemas de gameplay al mismo tiempo. Pero una vez que entendemos la sincronía entre Hugh y Diana, el combate adquiere un ritmo bastante satisfactorio. Por si fuera poco, también debemos enfrentarnos a imponentes jefes que combinan patrones ofensivos con vulnerabilidades específicas. No es el sistema más complejo del género, pero sí uno de los más refrescantes en años recientes.
Una vez superada aproximadamente la mitad de la campaña se desbloquea una Simulación de Entrenamiento con diferentes pruebas que generan recompensas aplicables dentro de la propia historia. Cada desafío tiene su propio nivel de dificultad, lo que proporciona contenido adicional. Es un modo secundario bien integrado que no satura ni desvirtúa la experiencia principal, aunque tampoco aspira a ser más que un complemento honesto para extender la vida del título.

Exploración y progresión con propósito
La exploración también juega un papel importante. Aunque “Pragmata” es lineal, sabe disfrazar muy bien esa estructura mediante escenarios amplios e inteligentes que generan sensación de libertad. El diseño de niveles nunca busca que el jugador se pierda innecesariamente. Más bien apuesta por una navegación intuitiva donde el escáner de Diana y el pequeño mapa (no tan útil como en otros títulos) funcionan como apoyo constante. Y claro que hay secretos escondidos que nos orillan a recursar zonas aunque ya se hayan superado. Es un equilibrio muy bien medido entre exploración y dirección narrativa.
Uno de los elementos más interesantes es el Refugio el cual se convierte poco a poco en un hogar improvisado para Hugh y Diana. Ahí podemos fabricar mejoras, personalizar espacios, escuchar música y desbloquear habilidades nuevas. Este espacio seguro también ayuda muchísimo al ritmo del juego porque ofrece pausas emocionales entre secciones intensas de combate al conectarse con los checkpoints. Después de escapar de drones asesinos o enfrentarnos a enormes robots, regresar a este lugar genera una sensación genuina de tranquilidad.
La progresión del equipo gira en torno a la Fibraluna, un material refinado de origen lunar que puede absorber y copiar información con la que entra en contacto, y que se usa para adquirir y mejorar armas, modos de hackeo y habilidades tanto de Hugh como de Diana en el Refugio. Las mejoras se dividen en Traje, Unidad Principal (armas) y Hackeo, y se activan con puntos de mejora obtenidos durante la campaña. Es justo decir que la progresión puede sentirse más lenta de lo ideal en algunos tramos, y que la Fibraluna no siempre llega al ritmo deseado.

Belleza espacial
“Pragmata” cumple gráficamente con creces. Quizá no sea el videojuego más impresionante técnicamente de esta generación, pero sí es uno de los más consistentes en dirección artística. La ambientación lunar logra transmitir aislamiento sin caer completamente en el cliché opresivo. Hay laboratorios y otras construcciones futuristas totalmente funcionales dentro de su propuesta. Se maneja con una composición que sabe cuándo ser sobria y cuándo espectacular.
Pero definitivamente es Diana quien termina siendo el centro visual absoluto del juego, la pequeña Pragmata de última generación no solo destaca por sus habilidades tecnológicas, sino por la manera en que expresa emociones. Sus microexpresiones son posiblemente uno de los trabajos de animación facial más interesantes que ha hecho Capcom recientemente (y eso ya es decir). Con movimientos mínimos logra transmitir felicidad, tristeza, curiosidad y hasta confusión. Es el tipo de detalle que deja huella.
La banda sonora de “Pragmata” funciona de forma orgánica. La música cambia de intención con fluidez y precisión según el contexto; temas relajados en el Refugio y de gran intensidad durante las batallas. El doblaje latino cumple con voces bien elegidas e interpretaciones que transmiten con fidelidad las intenciones. Otros idiomas de voces incluidos son: Español castellano, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, ruso, japonés, chino y coreano, mientras que todos los textos están localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, polaco, ruso, japonés, chino, coreano y árabe.

Una de las experiencias más genuinas de esta generación
Lo que hace especial a “Pragmata” es su combinación de mecánicas con una identidad propia, dando como resultado una aventura sólida, emocional y fresca dentro de un género con propuestas similares. Puede que la química entre Hugh y Diana no alcanza cimas emocionales semejantes como la de Joel y Ellie en “The Last of Us”, pero eso no invalida lo que construyen juntos a lo largo de la aventura. Hugh es un protagonista funcional que sabe cuándo ceder el centro de atención, mientras que Diana podría, sin exageración, convertirse en el personaje del año.
“Pragmata” logra tomar elementos reconocibles de múltiples géneros y entrega algo que se siente distinto. El sistema puzzle jamás rompe el ritmo de acción; por el contrario, lo complementa y le da personalidad. Y, por si fuera poco, el juego es intuitivo por diseño. No apunta directamente a revolucionar la industria, pero definitivamente sí logra aterrizar como una de las experiencias más genuinas de esta generación.
“Pragmata” ya se encuentra disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC.

Detalles de Pragmata
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Distribuidor |
Capcom |
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Desarrollador |
Capcom |
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Género |
Acción | Plataformas |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Español, Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Teen |
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Fecha de lanzamiento |
17 de abril de 2026 |
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Precio |
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Pros y Contras de Pragmata
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Pros |
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Contras |
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8.5/10 |
Reseñado en: PlayStation 5 gracias a un código otorgado por Capcom.
Trailer de Pragmata

