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¡No vayas a la luz!
Convertirse en uno con las sombras nunca había resultado tan satisfactorio. Disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, “Ereban: Shadow Legacy” es un juego de sigilo y plataformas que combina ciencia ficción, poderes místicos y una narrativa centrada en identidad, corrupción y supervivencia. Está lejos de ser una superproducción, pero logra construir una identidad muy definida gracias a un diseño de niveles inteligente y a una mecánica central que resulta sorprendentemente adictiva. Eso sí, también deja ver algunas limitaciones técnicas y de diseño que impiden que alcance todo el potencial que insinúa.
En una industria donde el sigilo suele apoyarse en fórmulas ya muy conocidas, Baby Robot Games opta por una propuesta que gira completamente alrededor del dominio de las sombras. El título nos invita a recorrer un mundo donde la luz representa el mayor peligro al presentar a una raza olvidada capaz de manipular la oscuridad. Con esta premisa, el juego construye una aventura en donde cada escenario funciona como un enorme rompecabezas donde observar el entorno resulta mucho más importante que lanzarse directamente contra los enemigos.
Esa filosofía termina beneficiando enormemente al ritmo general. Conforme más avanzamos descubrimos nuevas posibilidades para explorar rutas y aprovechar mejor nuestras habilidades. Incluso cuando los objetivos parecen similares, la libertad para resolver cada situación consigue que pocas se sientan exactamente iguales. El sistema de estadísticas al finalizar cada capítulo añade un ligero componente de superación personal. Obtener mejores rangos y completar objetivos de manera más limpia invita naturalmente a repetir determinadas misiones.

Una civilización perdida envuelta en conspiraciones
La protagonista de esta aventura es Ayana, probablemente la última sobreviviente de la raza Ereban, un pueblo prácticamente desaparecido cuyo pasado permanece envuelto en misterio. Dotada de la capacidad de manipular la materia oscura y fusionarse literalmente con las sombras, emprende un viaje para descubrir qué ocurrió con su especie mientras intenta sobrevivir en un mundo controlado por Helios, una poderosa corporación encargada de suministrar energía prácticamente a todo el planeta.
Conforme avanzamos descubrimos que Helios dista mucho de ser únicamente una empresa energética. Poco a poco comienzan a surgir conspiraciones relacionadas con inteligencia artificial, experimentos, antiguas civilizaciones y decisiones que terminaron moldeando el futuro del planeta. En ese contexto aparecen personajes como La Naciente, una inteligencia artificial derivada de la fundadora original de Helios, así como la resistencia conocida como Los Soles Olvidados, quienes terminan convirtiéndose en aliados fundamentales para Ayana.
Lo mejor es que el argumento nunca revela todas sus cartas desde el principio. La narrativa apuesta por descubrir información mediante documentos, registros, conversaciones y numerosos secretos repartidos por los escenarios a lo largo de ocho capítulos. Esa construcción paulatina del lore hace que constantemente exista un incentivo para continuar inmersos en la aventura. Cada capítulo responde algunas preguntas, pero inmediatamente plantea otras nuevas, manteniendo el interés prácticamente hasta el desenlace. Eso sí, algunos personajes secundarios pudieron tener un desarrollo más profundo.

Sigilo entre las sombras
“Ereban: Shadow Legacy” combina plataformas, exploración y sigilo dentro de escenarios con un marcado diseño vertical. El verdadero objetivo consiste en atravesar instalaciones sin ser detectados, aprovechar las sombras para desplazarnos, utilizar el entorno a nuestro favor y deshabilitar a los enemigos solo cuando es estrictamente necesario. Esto convierte cada nivel en una especie de puzzle bastante atractivo en el que podemos correr, saltar, agacharnos, atacar por sorpresa e interactuar con distintos elementos.
La verdadera estrella del gameplay es la Fusión Sombría, pues nos permite convertirnos literalmente en una sombra para desplazarnos pegados a paredes, atravesar rejas, ocultarnos bajo estructuras e incluso escalar superficies imposibles. Por supuesto, tiene sus limitantes al depender de una barra de duración que obliga a utilizarla estratégicamente y, además, únicamente puede emplearse sobre superficies cubiertas por la oscuridad. Basta que un reflector, una lámpara o cualquier otra fuente luminosa bañe el terreno para romper por completo el encanto.
Lo interesante, entonces, es que la luz deja de ser únicamente un recurso visual para convertirse en parte integral del diseño de juego. En más de una ocasión descubrimos que el verdadero obstáculo no es el guardia patrullando el pasillo, sino el foco que ilumina exactamente el sitio por donde pretendemos avanzar. Es una idea sencilla, pero ejecutada con suficiente inteligencia como para mantenerse fresca durante toda la campaña. En todo caso, la sensación de movimiento y avance resulta muy satisfactoria.

Kit de infiltración
La infiltración se complementa mediante cuatro artilugios principales que enriquecen considerablemente las posibilidades de juego. El sonar revela enemigos y objetivos cercanos para facilitar la planificación; el visor permite analizar los alrededores desde una posición segura; la mina inmoviliza temporalmente a los rivales y el señuelo despliega un holograma capaz de distraer patrullas completas. Ninguno de estos dispositivos resulta revolucionario por separado, pero juntos generan una enorme variedad de situaciones si se les sabe sacar el máximo provecho.
Eso sí, fabricar y mejorar estos dispositivos requiere recursos obtenidos durante la exploración, y aquí aparece uno de los pequeños puntos débiles del juego. Aunque existen diversas mesas de fabricación repartidas por la aventura, conseguir los materiales puede convertirse en un proceso algo tedioso. En algunos momentos da la impresión de que el sistema es más lento de lo ideal, pero conforme avanzamos y aprendemos a explorar con mayor detenimiento, todo fluye de forma mucho más natural. El problema nunca desaparece del todo, pero eventualmente deja de sentirse tan restrictivo.
La progresión también se basa en Orbes Sombríos que podemos usar para desbloquear nuevas habilidades. Poco a poco Ayana aprende técnicas que amplían enormemente sus posibilidades, desde eliminar discretamente a los enemigos sin dejar rastros hasta proyectar ataques especiales utilizando la propia oscuridad. Además, el árbol de habilidades se ramifica y esto aporta un ligero componente rejugable que invita a experimentar diferentes estilos. El gran inconveniente es que únicamente podemos equipar una habilidad activa a la vez con un número limitado de usos, lo que afecta ligeramente el ritmo.

Diseño con propósito
Uno de los mayores aciertos de “Ereban: Shadow Legacy” reside en el diseño de sus escenarios. Cada zona transmite una agradable sensación de amplitud con rincones aparentemente inaccesibles que terminan escondiendo documentos, recursos o coleccionables relacionados con el pasado de los Ereban. Aunque un marcador señala claramente el siguiente objetivo principal o de misiones secundarias, nosotros decidimos cuánto tiempo dedicar a explorar. Esa libertad beneficia enormemente al ritmo de la aventura, pues evita la sensación de estar avanzando únicamente del punto A hacia el punto B.
Al principio puede parecer que los guardias resultan excesivamente ingenuos. Sus recorridos son fáciles de memorizar. Esa primera impresión incluso podría hacer pensar que el desafío es demasiado sencillo; sin embargo, conforme avanzamos, la situación cambia gradualmente con la aparición de nuevos enemigos con diferentes capacidades y campos de visión mucho más agresivos. El incremento de dificultad resulta natural.
Quizá el aspecto que más rompe la fluidez durante determinadas secciones sea el comportamiento de la cámara. En diversas ocasiones esta modifica automáticamente el ángulo de visión para mostrar mejor el escenario o enfatizar algún elemento importante. La idea resulta lógica, pero en ciertos segmentos esos cambios alteran la percepción y complican algunos saltos que realmente no deberían representar dificultad.

Brillante oscuridad
Gráficamente, “Ereban: Shadow Legacy” utiliza una curiosa combinación donde Ayana presenta un acabado cercano al cel shading, mientras que los escenarios optan por un tratamiento mucho más tradicional. El contraste ayuda a destacar a la protagonista sin romper la cohesión visual. Además, el estilo artístico permite que los efectos de iluminación tengan un peso mucho mayor dentro de la experiencia. No estamos ante un despliegue técnico comparable con los grandes de la generación, pero utiliza inteligentemente sus recursos para construir escenarios convincentes y coherentes.
El apartado sonoro de “Ereban: Shadow Legacy” se basa en composiciones atmosféricas que acompañan el ritmo de la infiltración sin robar protagonismo. Hay momentos donde la música desaparece para dejar espacio al silencio, pero resuena en una tensa persecución, lo que termina funcionando mejor de lo que uno podría imaginar. Las voces llegan exclusivamente en inglés, mientras que todos los textos están completamente localizados al español, inglés, alemán, francés, polaco, ruso, catalán, japonés, coreano y chino.

Idea con potencial, pero irregular
Aunque irónicamente “Ereban: Shadow Legacy” no es un título que robe reflectores, sí es una de esas atractivas curiosidades para quienes disfrutan del sigilo y la exploración. Su mayor virtud es haber encontrado una identidad muy clara alrededor de la Fusión Sombría. Convertirse literalmente en una sombra para atravesar escenarios, escalar paredes y desaparecer frente a los enemigos es original y satisfactorio. La mezcla entre plataformas, infiltración y exploración vertical logra mantener el interés prácticamente durante toda la campaña, mientras la trama funciona como un incentivo constante.
Claro que también existen limitaciones evidentes. La inteligencia artificial de algunos enemigos podría ser más sólida, la progresión es un tanto lenta, la cámara ocasionalmente juega en contra durante ciertos saltos y el sistema de habilidades habría ganado mucho permitiendo equipar varias opciones simultáneamente. Deja la sensación de estar frente a una gran idea con espacio para evolucionar. Como sea, Baby Robot Games consiguió crear un videojuego que se siente diferente y es que una vez que el juego nos enseña a pensar como una sombra, cuesta bastante dejar de hacerlo.
“Ereban: Shadow Legacy” ya se encuentra disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.

Detalles de Ereban: Shadow Legacy
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Distribuidor |
SelectaPlay |
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Desarrollador |
Baby Robot Games |
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Género |
Aventura | Acción |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Teen |
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Fecha de lanzamiento |
16 de abril de 2026 |
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Precio |
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Pros y Contras de Ereban: Shadow Legacy
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Pros |
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Contras |
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7.6/10 |
Reseñado en: PlayStation 5 gracias a un código otorgado por SelectaPlay.

