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Video: Cortesía Aspyr Media

La Guerra del Norte alcanza a la nueva generación
Cuando pensamos en “El Señor de los Anillos”, es inevitable que nuestra memoria viaje hacia Frodo, Aragorn, Gandalf y la Comunidad del Anillo. Sin embargo, la Tierra Media es suficientemente grande como para que existan historias ocurriendo lejos de los protagonistas que conocemos. “El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte” aprovechó precisamente ese espacio cuando llegó originalmente en 2011, planteando una aventura paralela a los acontecimientos de la trilogía cinematográfica.
A más de una década del lanzamiento original, y después de sus trabajos con “Tomb Raider”, “Star Wars” y “Legacy of Kain”, Aspyr recupera este RPG de acción con “El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition”, una versión que conserva la aventura original, pero incorpora una serie de mejoras que van mucho más allá de un simple aumento de resolución. Si bien estamos ante el mismo juego que muchos recordamos, con virtudes y limitaciones que permanecen intactas, también añade modificaciones que consiguen cambiar la experiencia de manera significativa, sobre todo cuando jugamos en solitario.
La aventura comienza en Bree, un día antes de que Frodo llegue al Póney Pisador, y presenta un conflicto que se desarrolla paralelamente al viaje de la Comunidad. La amenaza procede de Agandaûr, un sirviente de Sauron que ha reunido fuerzas en el norte y pretende abrir un nuevo frente en la guerra. Nuestros protagonistas son Eradan, un montaraz Dúnedain; Andriel, una maestra de Rivendel; y Farin, un campeón enano de Erebor. La aventura funciona como una especie de historia perdida dentro de la cronología de “El Señor de los Anillos”.

Tres héroes con flexibilidad táctica
Antes de comenzar la aventura debemos elegir entre los tres protagonistas. Farin representa la fuerza y resistencia del guerrero enano; Eradan funciona especialmente bien a distancia y en situaciones que requieren movilidad; mientras que Andriel aporta sus capacidades mágicas y de apoyo. El planteamiento de clases es sencillo, pero funciona. Cada personaje tiene habilidades específicas, armamento propio y diferentes posibilidades de desarrollo.
La gran novedad de esta remasterización aparece cuando jugamos solos, pues ahora podemos cambiar de personaje en cualquier momento. En el juego original debíamos esperar ciertos puntos para hacerlo; ahora basta con realizar el cambio cuando queramos. Esto transforma mucho más de lo que parece la experiencia; podemos controlar a Eradan para atacar desde lejos, cambiar a Farin cuando necesitamos entrar directamente al combate y después pasar a Andriel para aprovechar sus capacidades. Incluso podemos utilizar el cambio para salir de determinadas situaciones complicadas.
El modo cooperativo sigue siendo el mayor atractivo en “El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition”. Mientras que localmente permite jugar con dos jugadores mediante pantalla dividida, podemos jugar hasta tres personas en línea creando una sala o incorporándonos a partidas incluso que ya estén avanzadas en la historia, aunque no hayamos alcanzado el mismo punto en la campaña. Si bien lo ideal es reunir a tres jugadores, cuando solamente participan dos, el tercer personaje queda bajo control de la IA. Afortunadamente, al momento, hay una comunidad activa.

Dureza en el campo de batalla
El sistema de combate es un hack & slash, con ataques normales y pesados, habilidades específicas para cada clase, bloqueos, esquivas y diferentes posibilidades de interacción. Hay oportunidades para realizar remates, acompañados de una ligera ralentización que les da mayor espectacularidad. En general, las batallas son entretenidas, sobre todo cuando conseguimos aprovechar las fortalezas de cada personaje.
Los enemigos son bastante agresivos; no estamos ante un juego imposible, pero algunos grupos pueden complicarnos las cosas. El principal problema está en saber cuándo nos están golpeando, pues las animaciones de impacto sobre nuestro personaje son prácticamente inexistentes y los parries requieren cierta práctica. Afortunadamente, entre compañeros no falta la ayuda para revivir cuando se cae en batalla, por lo que la cooperación mantiene un papel constante.
La fijación de objetivos es otra de las novedades de esta “Legacy Edition” y, en principio, debería facilitar los enfrentamientos. Mantener a un enemigo bajo nuestra mira ayuda especialmente cuando queremos concentrarnos en un rival concreto. El problema aparece cuando las cosas se complican y estamos rodeados. Las hordas no son exageradamente numerosas, pero sí lo suficientemente nutridas como para que mantener fijado a un enemigo pueda limitar nuestra capacidad de reaccionar hacia otros frentes, por lo que no siempre representa la ventaja que podríamos esperar.

Secretos en la Tierra Media
La exploración también recibe una modificación interesante. En la versión original, determinados secretos dependían de la habilidad específica del personaje; ahora, gracias a la detección compartida de secretos, todo el grupo puede recibir las alertas independientemente de quién controlemos. Podemos seguir encontrando cofres, objetos y diferentes recompensas sin preocuparnos tanto por tener activo al personaje adecuado. El mapa permite consultar los diferentes puntos de interés y orientarnos durante la campaña. A esto se suman las misiones principales y secundarias que ayudan a ampliar el recorrido.
La progresión mantiene una estructura RPG bastante sólida. Conforme aumentamos de nivel obtenemos puntos para mejorar diferentes atributos relacionados con fuerza, destreza, resistencia, voluntad, combate cuerpo a cuerpo, ataques a distancia y armadura. Cada clase cuenta además con sus propias habilidades, por lo que podemos desarrollar a los protagonistas de acuerdo con nuestra forma de jugar. El sistema no intenta complicarse demasiado y resulta fácil de entender.
También encontramos diferentes armas, armaduras y objetos que van directo a nuestro inventario. El equipamiento modifica nuestros atributos y también tiene representación visual sobre el personaje. A su vez, las monedas, que se consiguen al derrotar enemigos y destruir objetos, se pueden usar para adquirir equipo en determinados puntos de venta. Estas tiendas, curiosamente, no están representadas por NPC, sino como puntos brillantes dentro del escenario, algo que ciertamente le resta naturalidad a la aventura.

Remasterización visible
El trabajo de remasterización resulta evidente a simple vista. Tenemos una interfaz renovada con barras de salud, maná y experiencia de todos los miembros del equipo siempre visibles. Las texturas tienen mayor definición y volumen, mientras que determinados efectos ganan presencia. Los escenarios conservan una buena cantidad de detalles y todavía consiguen transmitir esa sensación de recorrer una Tierra Media oscura y peligrosa. Aunque la diferencia generacional es evidente, la dirección artística continúa funcionando y las localizaciones tienen suficiente personalidad para que queramos recorrerlas.
También podemos filtrar las escenas sangrientas, una curiosa opción de accesibilidad que permite adaptar el nivel de violencia visual. No obstante, hay una ausencia que puede resultar llamativa para quienes han seguido las remasterizaciones de Aspyr pues no existe un modo para alternar instantáneamente entre la versión original y la remasterizada; por ello, no podemos comprobar mediante un simple botón qué tanto ha cambiado cada escenario como en otros títulos.
El apartado musical cumple con su cometido entendiendo el universo en el que se encuentra. Claro que su función es mucho más práctica que la de la música de las películas. Los efectos de sonido son adecuados y contribuyen a una experiencia bastante envolvente cuando jugamos con audífonos o un sistema de teatro en casa. Las voces están disponibles en español castellano e inglés, con interpretaciones aceptables. Además, todos los textos están localizados al español, inglés, italiano, francés, portugués, polaco, ruso y chino.

Una comunidad que se mantiene firme en el multijugador
“El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition” es una remasterización que no se limita al lavado de cara, también busca ofrecer una nueva experiencia con el cambio de personaje en tiempo real. Asimismo, incorpora elementos orientados a ofrecer mayor comodidad, como el fijado de objetivos, pero no siempre funciona como se esperaría. A su vez, la falta de una animación clara al recibir daño continúa siendo una debilidad importante.
En todo caso, donde “El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition” realmente brilla es en el multiplayer. Su cooperativo local y online continúa siendo su mayor atractivo y convierte una aventura que puede sentirse algo convencional en una experiencia mucho más entretenida cuando compartimos la campaña. También resulta llamativa para los seguidores de Tolkien que quieran explorar una historia paralela a la Comunidad del Anillo sin volver a recorrer exactamente los mismos acontecimientos.
“El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition” ya está disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC.

Detalles de El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition
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Distribuidor |
Aspyr Media |
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Desarrollador |
Aspyr Media, Snowblind Studios (original) |
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Género |
RPG | Acción | Aventura |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
Español, Inglés |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
Sí |
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Jugadores locales |
1 – 2 |
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Jugadores en línea |
2 – 3 |
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ESRB |
Mature 17+ |
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Fecha de lanzamiento |
11 de agosto de 2026 |
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Precio |
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Pros y Contras de El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition
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Pros |
Contras |
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7.3/10 |
Reseñado en: Xbox Series X gracias a un código otorgado por Aspyr.

