Imágenes: Cortesía 20th Century Fox
Video: Cortesía 20th Century Fox
Por casi dos décadas, Hugh Jackman ha interpretado en cine a uno de los superhéroes más queridos de los cómics. Hoy es tiempo de colgar las garras con “Logan”.
La película es un digno cierre a la participación del actor australiano, pero no llega a ser del todo espectacular. Eso sí, contiene una alta cantidad de violencia, motivo por el cual ha sido clasificada ‘C’ (sólo para mayores de 18 años), y es que en realidad hasta podemos ver cabezas rodando y los filosos huesos cubiertos de adamantium enterrados en diferentes partes del cuerpo.
Es cierto, todas las películas de los X-Men tienen huecos argumentales y una brecha en el espacio-tiempo bastante importante, pero “Logan” seguramente es una de las que más navega en ellos, dado que deja muchas cosas pendientes por explicar, algunas sólo como guiño para deleite de los fans, pero otras no del todo precisas para el espectador promedio. Lejos de buscar la melancolía, y cayendo en ligeras ambigüedades, esto lleva a un final abrupto –aunque entendible-, tal como sucede con el desenlace de ciertos personajes.
Uno de los elementos más ridículamente acertados es que el guión logra la coexistencia del universo cinematográfico con los cómics al hacer mención directa, lo que permite sacudirse casi en totalidad las posibles críticas sobre las adaptaciones en pantalla grande.
Desde que se especulaba que el filme estaría basado en “Old Man Logan”, se anticipaba que la historia se desarrollaría en una línea de tiempo más avanzada y, desde luego, es así. Todo sucede en un futuro con tintes post-apocalípticos y aparentemente sin mucho avance tecnológico, cuando la mayoría de mutantes han desaparecido y sólo sobreviven unos cuantos; tal es el caso de Wolverine (Hugh Jackman) y el Profesor Xavier (Patrick Stewart), pero ambos se encuentran inexplicablemente enfermos.
Logan vive una vida con mucho alcohol, mientras cuida de su mentor (metido casi a presión y sin un peso verdaderamente importante en la trama) al lado de Caliban (Stephen Merchant), otro de los mutantes sobrevivientes. Las cosas se complican con la aparición de una misteriosa niña de nombre Laura (Dafne Keen) que, con una personalidad fría y enfadada, presume habilidades mutantes parecidas a las de Wolverine, quien, para no variar, aunque trata de zafarse de cualquier responsabilidad, rápidamente se ve inmiscuido en una nueva batalla en la que incluso tendrá que enfrentarse a un extraño clon suyo.
Vale mucho la pena resaltar la actuación de la pequeña Dafne, quien ha realizado un trabajo sobresaliente, con miras a un prometedor crecimiento profesional. Por otro lado, la película cuenta con enfoques y desenfoques constantes que si bien son atractivos, no tienen el mejor timing. La música, con toques western, cumple a penas con lo necesario para llevar el ritmo de las secuencias en pantalla. Por su puesto, los gags siguen presentes y, como es costumbre, algunos fluyen con mayor naturalidad que otros.
En esta ocasión no existe ninguna escena postcréditos; de hecho los mismos créditos de apertura son mucho más discretos que otras entregas de la franquicia.
Sin lugar a dudas, propios y extraños echaremos de menos a Hugh Jackman como Wolverine tras un impresionante récord interpretando a su personaje a lo largo de las diferentes historias que se han llevado al cine sobre los X-Men, ya sea como protagonista o como un mero cameo. Tal vez la película pudo haber sido más contundente, pero definitivamente es un justo cierre al ciclo que se inició apenas arrancando el actual milenio.
Título: Logan
Título original: Logan
País de origen: Estados Unidos
Género: Acción | Ciencia Ficción
Duración: 137 minutos
Dirección: James Mangold
Elenco: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Dafne Keen
Estreno en Estados Unidos: 3 de marzo de 2017
Estreno en México: 3 de marzo de 2017
Formatos: 2D, IMAX | Subtitulada y Doblada al español
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