Imágenes: Cortesía U&I Entertainment | Gameplay PoluxWeb
Video: Cortesía U&I Entertainment

Un legado que encuentra un nuevo género
“The Rogue Prince of Persia” marca un nuevo rumbo para la franquicia en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC, ahora también en formato físico. Tras décadas de transformaciones, Evil Empire apuesta por un formato moderno al hacerlo un roguelite de acción y plataformas que mezcla velocidad, precisión y muerte constante como parte del progreso, demostrando que, incluso después de más de tres décadas, todavía existen caminos inexplorados para la icónica saga.
Hablar de “Prince of Persia” es hablar de una franquicia que ayudó a definir el género de plataformas desde su debut en 1989. Aquella aventura revolucionó la industria gracias a sus fluidas animaciones y su peculiar manera de entender el movimiento. Décadas después llegaría la inolvidable trilogía de “Las Arenas del Tiempo”, convirtiéndose en una de las mejores exponentes de la acción y la aventura. Más recientemente, Ubisoft sorprendió con “Prince of Persia: The Lost Crown”, demostrando que la serie todavía tenía mucho que ofrecer en las dos dimensiones.
Ahora es el turno de Evil Empire (“Dead Cells”) de tomar las riendas para llevar al príncipe hacia uno de los géneros más populares de la actualidad, sin olvidarse de su esencia. De tal forma, “The Rogue Prince of Persia” combina el ADN acrobático que siempre ha distinguido a la franquicia con una estructura roguelite donde morir deja de ser un castigo para convertirse en una oportunidad de aprendizaje. El resultado es una aventura desafiante, adictiva y sorprendentemente fresca, aunque también presenta algunas decisiones de diseño que podrían no convencer a todos los seguidores de la franquicia.

Un príncipe dispuesto a desafiar su propio destino
Narrativamente, el juego mantiene una estructura sencilla, pero efectiva. Hace muchos años, las hordas de Nogai el Huno, impulsadas por una misteriosa magia ancestral, invaden el poderoso reino de Persia poniendo en riesgo la existencia misma del imperio. Ante semejante amenaza, el destino termina recayendo sobre los hombros de un joven príncipe decidido a demostrar su valía apoyándose en un artefacto místico que le permite regresar cada vez que cae en combate, obligándolo a recorrer una y otra vez las regiones arrasadas para rescatar aliados y recuperar territorios.
Aunque la historia no ocupa el papel central de la experiencia, sí consigue mantener el suficiente interés para dar contexto a cada expedición y justificar el ciclo constante de muerte y renacimiento que caracteriza al género roguelite. Conforme avanzamos, se van generando nuevas conversaciones, personajes y situaciones dentro del Oasis. Es así como la historia evoluciona junto con nuestro crecimiento como guerreros, permitiendo que cada derrota tenga un pequeño valor narrativo además del puramente jugable.
La aventura se divide en siete grandes biomas, cada uno con identidad propia, enemigos específicos y desafíos particulares. Sin embargo, al tratarse de un roguelite, la disposición de cada escenario cambia constantemente mediante generación procedural. Esto provoca que nunca existan dos recorridos exactamente iguales, aunque sí haya ciertas zonas y puntos de referencia que permanecen constantes para conservar la coherencia del diseño. Siempre existe la sensación de que nos espera una nueva sorpresa u oportunidad para acercarnos un poco más a nuestra meta.

El arte del parkour en dos dimensiones y media
El dominio del parkour sigue siendo el corazón del juego. Saltar, correr sobre paredes, encadenar acrobacias y encontrar rutas alternativas continúa siendo tan satisfactorio como siempre, solo que ahora cada recorrido obliga a improvisar constantemente. Desde el principio exige observar cuidadosamente el comportamiento de los enemigos, aprender el funcionamiento de cada arma y comprender qué mejoras conviene priorizar durante cada recorrido. Este concepto termina convirtiéndose en uno de los mayores incentivos para seguir jugando.
Una de las novedades más interesantes consiste en que muchas superficies no se limitan al plano principal del escenario. En determinados momentos es posible correr sobre paredes ubicadas al fondo de la pantalla, generando una agradable sensación tridimensional pese a tratarse de un juego esencialmente en dos dimensiones y media. Esto hace que constantemente debamos observar todo nuestro entorno antes de lanzarnos al siguiente salto. Tampoco faltan las trampas clásicas como picos, plataformas móviles y diversos obstáculos que convierten algunas maniobras en auténticos retos de precisión.
Es justo decir que el control presenta algunos detalles mejorables. El movimiento únicamente puede realizarse mediante el stick analógico, sin ofrecer la posibilidad de utilizar el pad direccional. Sin embargo, donde personalmente encontré mayor frustración fue en la reacción de algunos enemigos, pues los adversarios apenas muestran animaciones de impacto al recibir nuestros golpes, lo que provoca que continúen ejecutando sus ataques aun cuando acabamos de conectarlos. A su vez, los jefes exigen comprender perfectamente cada uno de sus patrones.

Fluidez a ritmo de metroidvania
También es importante cuidar algunos medidores. Las herramientas especiales consumen parte de la barra de energía, misma que se puede recuperar golpeando a los enemigos con el arma principal. También entra en juego el Aliento de Vayu, una barra adicional que se llena realizando cadenas de movimientos acrobáticos o maniobras ejecutadas en el momento correcto. Una vez activada, incrementa temporalmente la velocidad del príncipe.
El mapa, por su parte, funciona bajo una lógica muy cercana a la de un metroidvania. Conforme avanzamos va revelando nuevas rutas, atajos y conexiones entre las distintas zonas, facilitando poco a poco la exploración. Además, los llamados Pozos de Sueños permiten realizar viajes rápidos una vez desbloqueados, reduciendo considerablemente los trayectos repetitivos y evitando que el ritmo decaiga conforme el mundo comienza a expandirse.

La alquimia de un arsenal infinito
Derrotar enemigos otorga experiencia para subir de nivel durante cada recorrido. Cada ascenso permite elegir nuevas ventajas dentro de un árbol de habilidades que puede orientarse hacia distintos estilos de juego otorgando mayor daño, movilidad, resistencia, recuperación o mejoras específicas para determinadas armas. Con esto, superar los biomas iniciales termina convirtiéndose en un trámite conforme evolucionamos, pero los enfrentamientos contra los grandes guardianes siguen siendo auténticos exámenes de paciencia, reflejos y conocimiento del sistema de combate.
Por su parte, las Cenizas de Alma son el recurso más importante de toda la aventura. Al regresar al Oasis podemos invertirlas para desbloquear nuevo equipamiento que posteriormente tiene posibilidades de aparecer durante futuras expediciones. No basta con acumular recursos; también debemos encontrar los planos escondidos a lo largo de los escenarios para fabricar ese nuevo arsenal. Esta mecánica recompensa de manera constante la exploración y hace que incluso los rincones aparentemente insignificantes puedan esconder una recompensa importante.
A ello se suma un sistema de medallones que funciona como modificadores temporales para cada recorrido. Algunos aumentan la velocidad, otros potencian ciertos ataques, modifican la recuperación de energía o añaden efectos especiales bajo determinadas condiciones. Lo interesante es que se pueden combinar entre sí para crear configuraciones muy distintas entre una partida y otra. En consecuencia, resulta difícil que dos recorridos consecutivos se sientan exactamente iguales.

Aventura de Medio Oriente
“The Rogue Prince of Persia” apuesta por una identidad artística muy marcada que mezcla ilustración, animación tradicional y estética de novela gráfica, una decisión que termina dándole gran personalidad. Las secuencias narrativas se presentan mediante viñetas parcialmente animadas que recuerdan constantemente al estilo de un cómic. Este mismo lenguaje visual se traslada tanto a los personajes como a los escenarios, creando una identidad muy coherente durante toda la aventura.
Los escenarios destacan especialmente por su enorme verticalidad y por la facilidad con la que integran el parkour dentro del diseño del nivel. Cada bioma posee suficiente personalidad para sentirse distinto del anterior, utilizando una combinación de arquitectura persa, fortalezas, ruinas y zonas naturales que mantienen constantemente la sensación de aventura. A ello se suma una paleta de colores muy viva que rompe deliberadamente con los tonos apagados habituales del género roguelite. Aunado esto, todo el repertorio acrobático del príncipe transmite una sensación constante de fluidez.
La banda sonora mezcla instrumentos tradicionales inspirados en Medio Oriente con arreglos contemporáneos de enorme energía. El resultado transmite constantemente esa sensación de aventura que siempre ha caracterizado a la franquicia. Los efectos de sonido también cumplen un papel satisfactorio sin demasiada parafernalia. El juego prescinde de diálogos hablados y desarrolla la mayor parte de su narrativa mediante cuadros de texto localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano, japonés, polaco, portugués, ruso, árabe, chino y coreano.

Una reinvención que respeta su ADN
“The Rogue Prince of Persia” demuestra que la franquicia todavía puede reinventarse sin perder su identidad. El ADN original se siente en cada salto, en cada carrera por los muros y en esa sensación permanente de que el movimiento es tan importante como el combate. Lejos de limitarse a vivir de la nostalgia, esta entrega encuentra una personalidad propia que consigue convivir con el legado de la serie ofreciendo una aventura desafiante e inteligente.
Desde luego, no todo es perfecto. El control requiere un breve periodo de adaptación y ciertas decisiones dejan la sensación de que todavía existía margen para pulir algunos aspectos de la experiencia. Sin embargo, ninguna de estas situaciones alcanza a opacar el enorme trabajo realizado alrededor de la progresión, la exploración y la variedad de posibilidades que ofrece cada nueva partida. Al final, esa sensación de crecimiento continuo hace que siempre exista una razón para volver a intentarlo.
“The Rogue Prince of Persia” ya se encuentra disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC.

Detalles de The Rogue Prince of Persia
|
Distribuidor |
U&I Entertainment |
|
Desarrollador |
Evil Empire |
|
Género |
Plataformas | Acción | Roguelite |
|
Plataformas |
|
|
Duración aproximada |
|
|
Idiomas en audio |
– |
|
Idiomas en texto |
Español, Inglés |
|
Modo en línea |
No |
|
Jugadores locales |
1 |
|
Jugadores en línea |
– |
|
ESRB |
Teen |
|
Fecha de lanzamiento |
20 de agosto de 2025 |
|
Precio |
|
Pros y Contras de The Rogue Prince of Persia
|
Pros |
|
|
Contras |
|
|
|
8.0/10 |
Reseñado en: Nintendo Switch gracias a un código otorgado por U&I Entertainment.

